Un trabajador que gana $2 millones por mes paga casi el mismo porcentaje de impuestos que otro que gana $9 millones

Un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) comparó cuatro perfiles de trabajadores registrados entre 2019 y 2026. La brecha que separaba lo que pagaba de impuestos un sueldo bajo y uno alto casi desapareció, pero no porque los de abajo pagaran menos, sino porque los de arriba empezaron a pagar mucho menos.

El dato surge de un informe del IARAF, con sede en Córdoba y dirigido por el economista Nadín Argañaraz, publicado este domingo. El instituto comparó cuatro «casos» de trabajadores registrados —con sueldos brutos de $2, $4,5, $6,6 y $9 millones mensuales— entre 2019 y 2026, y sumó todo lo que cada uno paga: Ganancias, aportes personales, contribuciones patronales, y también impuestos indirectos nacionales, provinciales y municipales que se pagan al consumir.

En 2019, un trabajador registrado que ganaba el equivalente a $2 millones de hoy entregaba al Estado el 48,8% de sus ingresos totales, entre impuestos directos, indirectos y patrimoniales. Otro trabajador, con un sueldo de $9 millones, entregaba bastante más: el 57,7%. Casi nueve puntos de diferencia. Ese orden era el esperable en cualquier sistema tributario progresivo: paga proporcionalmente más quien más gana.

En 2026 esa diferencia casi se borró. El de menores ingresos pasó a pagar 49,2% de lo que gana. El de mayores ingresos bajó a 49,9%. Hoy los dos entregan al Estado casi la misma proporción de su sueldo, pese a que uno gana cuatro veces y medio más que el otro.

**Por qué bajó para los que más ganan.** El principal motor fue el Impuesto a las Ganancias: el trabajador de mayores ingresos pasó de pagar 16,3% a 10,4% de su sueldo por ese tributo, una baja de casi 6 puntos. A eso se sumaron topes más altos para los aportes personales y la eliminación de Bienes Personales y del impuesto a la renta financiera, que también aliviaron sobre todo a los sueldos más altos.

**Por qué subió para los que menos ganan.** La explicación está en las contribuciones patronales, el aporte que hace el empleador por cada trabajador. Desde una reforma de 2017 existe un mínimo no imponible sobre ese aporte, pensado para abaratar la contratación de sueldos bajos. Pero ese mínimo quedó congelado en $7.003 y la inflación lo licuó hasta volverlo casi irrelevante. El resultado, según el IARAF, es que las contribuciones patronales «volvieron a actuar como una alícuota plana del 19,3%» para todos los niveles salariales, sin distinguir si el sueldo es bajo o alto. Solo para el trabajador de menores ingresos, ese componente subió 2,06 puntos porcentuales en siete años.

El impacto en el bolsillo confirma la asimetría. El trabajador de menores ingresos perdió 2,5% de poder de compra en su sueldo neto entre 2019 y 2026. El de mayores ingresos, en cambio, ganó 15,7% más de ingreso disponible.

Este hallazgo aparece mientras el propio Gobierno difunde otro dato, real pero parcial: la presión tributaria total de Argentina —lo que recauda el Estado en relación al PBI— será en 2026 la más baja en veinte años, según otro informe del IARAF de julio, sobre todo por la baja de las retenciones a las exportaciones agropecuarias. Los dos datos no se contradicen: el Estado recauda menos en total, pero lo que recauda lo reparte de manera cada vez más despareja entre quien gana poco y quien gana mucho.

La tendencia había aparecido antes en otra nota de ccomusoc sobre cómo la brecha entre las expectativas de inflación de ricos y pobres se ampliaba: distintos indicadores, mismo patrón, una Argentina donde la distancia entre los ingresos altos y bajos se ensancha por varias vías a la vez, no solo por los precios.

El propio IARAF había calculado en julio que un trabajador registrado necesitó entre 172 y 182 días de 2026 —casi la mitad del año— para cubrir toda su carga tributaria, según el nivel salarial. Ese cálculo, conocido como «día de la independencia tributaria», es otra forma de medir lo mismo que ahora confirma este informe: cuánto de lo que se gana termina en el Estado, y cómo esa cuenta ya no depende tanto de cuánto se gana.

Glosario

  • Carga tributaria: la proporción del ingreso total de una persona que termina pagándose en impuestos, directos e indirectos.
  • Aportes y contribuciones patronales: los descuentos que se hacen sobre el sueldo (aportes) y el monto adicional que paga el empleador (contribuciones) para financiar jubilaciones, obra social y otros beneficios.
  • Mínimo no imponible: el monto de ingreso hasta el cual no se paga un impuesto o una contribución determinada.
  • Impuesto a las Ganancias: el tributo que se paga sobre los ingresos de las personas o empresas que superan un piso establecido por ley.
  • Sistema tributario progresivo: un esquema de impuestos en el que paga una proporción mayor de su ingreso quien más gana.
  • Presión tributaria: el total de lo que recauda el Estado (nacional, provincial y municipal) medido como porcentaje del PBI del país.

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