Globant, la empresa argentina que nació en un bar porteño, lanzó una plataforma que cobra por resultados de IA y no por horas de programadores

En 2003, cuatro amigos armaron una consultora de software con 5.000 dólares en el bar Down Town Matías, en Viamonte y Reconquista. Esa misma empresa, hoy uno de los gigantes tecnológicos argentinos que cotiza en Nasdaq, presentó esta semana Glob.AI, un servicio que cobra por resultados de inteligencia artificial y no por horas de trabajo humano.

El 6 de agosto, Globant presentó Glob.AI, una plataforma de servicios tecnológicos ejecutada por lo que la empresa llama «AI Pods»: equipos de trabajo formados por agentes de inteligencia artificial supervisados por especialistas humanos. La diferencia con el modelo tradicional de consultoría es central: las empresas clientes ya no pagan por hora trabajada ni por cantidad de profesionales asignados, sino por el resultado entregado.

El anuncio lo hicieron el CEO y cofundador Martín Migoya y el cofundador Guibert Englebienne. Según la empresa, el esquema ya se usa en compañías como FIFA, YPF y un banco comercial, y permite completar tareas —como una migración de sistemas antiguos en lenguaje COBOL— en dos meses en lugar de los catorce que llevaba con el método anterior. Globant sostiene que el modelo genera al menos un 30% más de productividad que el de «un ingeniero más una herramienta de IA».

Globant es una de las empresas de tecnología más reconocidas fundadas en Argentina. Nació en 2003 en el bar Down Town Matías, en la esquina porteña de Viamonte y Reconquista, cuando Migoya, Englebienne, Martín Umaran y Néstor Nocetti decidieron armar una consultora para vender servicios de software a grandes empresas del mundo. Hoy cotiza en el Nasdaq de Nueva York y tiene diez oficinas en el país, entre ellas Buenos Aires, La Plata, Rosario, Córdoba y Mendoza.

**El anuncio no aparece en el vacío.** En junio de 2025, Globant despidió a 1.000 personas a nivel mundial —el 3% de su plantilla— dentro de un plan de reestructuración que la propia empresa vinculó a la incorporación de inteligencia artificial en sus procesos. En Argentina, esos recortes alcanzaron a 130 trabajadores y se dieron poco después del cierre de las oficinas de Ushuaia y Resistencia.

Ese mismo mes, la Asociación Gremial de Computación (AGC), el sindicato que agrupa a trabajadores informáticos en Argentina, había advertido que la industria usaba a la IA como argumento para despidos que en el fondo respondían a decisiones de reducir costos. En abril de este año, el propio Migoya reconoció en una entrevista con Bloomberg Línea que la demanda de IA «va a ser infinita» y que el sector necesita capacitar y reconvertir a miles de trabajadores frente a ese cambio, un diagnóstico que la AGC llevaba tiempo planteando públicamente.

El caso de Globant no es aislado. En Argentina, la industria informática despidió a unos 2.000 trabajadores en el último año, según datos difundidos por medios especializados en el sector. A nivel global, la reconversión hacia servicios de IA viene acompañada de una ola de despidos en empresas tecnológicas: en los últimos meses se contabilizaron decenas de miles de bajas en el sector, con una alta concentración en perfiles junior y en tareas administrativas o de atención al cliente, según el Foro Económico Mundial.

La AGC no se opone a la automatización en sí, pero reclama que la transición se negocie: pide que la capacitación continua sea un derecho garantizado, que los convenios colectivos incluyan reconversión laboral obligatoria y que las políticas públicas de impulso a la IA beneficien a toda la industria y no solo a las multinacionales más grandes. Por ahora, ese reclamo sigue sin traducirse en un convenio colectivo específico para el sector de software en el país.

Que una empresa fundada en un bar de Buenos Aires con 5.000 dólares sea hoy la que empuja el modelo de «pagar solo por resultado» —el mismo que preocupa a los sindicatos del sector— resume el momento que atraviesa la industria del software argentina: una de las más exportadoras del país, y una de las primeras en sentir de cerca el reemplazo que la inteligencia artificial promete en el resto del mundo del trabajo.

Glosario

  • AI Pods: forma en que Globant llama a sus equipos de trabajo, compuestos por programas de inteligencia artificial que ejecutan tareas bajo la supervisión de una persona especialista.
  • Unicornio tecnológico: nombre que se le da a una empresa de tecnología que no cotiza en bolsa y llega a valer más de 1.000 millones de dólares; Globant lo fue antes de empezar a cotizar en Nasdaq.
  • Convenio colectivo: acuerdo negociado entre un sindicato y las empresas de un sector que fija condiciones mínimas de salario, capacitación y trabajo para todos los empleados de esa actividad.
  • COBOL: un lenguaje de programación muy antiguo, creado en 1959, que todavía usan bancos y organismos públicos en sus sistemas internos y que resulta costoso de actualizar.
  • IA generativa: tipo de inteligencia artificial capaz de crear textos, imágenes o código nuevo a partir de instrucciones escritas por una persona.

Deja un comentario