El Gobierno disolvió por decreto el Coro Nacional de Niños, que llevaba casi 60 años de actividad

En febrero, mientras el papeleo administrativo seguía trabado, los chicos del Coro Nacional de Niños volvieron a ensayar igual, confiados en que el problema se iba a resolver. Cinco meses después, el Gobierno de Javier Milei firmó un decreto que disolvió directamente el organismo, creado en 1967, y anunció en su lugar un nuevo programa artístico que todavía no tiene fecha ni forma definida.

En febrero, mientras el papeleo administrativo seguía trabado, los chicos del Coro Nacional de Niños volvieron a ensayar igual, confiados en que el problema se iba a resolver. Cinco meses después, el Gobierno de Javier Milei firmó un decreto que disolvió directamente el organismo. En su lugar prometió un nuevo programa artístico que, hasta ahora, no tiene fecha ni forma definida.

El Coro Nacional de Niños fue disuelto por el Decreto 687/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y publicado en el Boletín Oficial en la madrugada del jueves 30 de julio. La medida modifica el decreto 8557, con el que en noviembre de 1967 se había creado la agrupación, dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación.

«Nunca ningún gobierno ni los servicios jurídicos marcaron que existiera una incompatibilidad de ese tipo. Si había algún problema administrativo o legal, debía corregirse. No hacía falta disolver un organismo que funcionó», dijo María Isabel Sanz, directora del Coro Nacional de Niños desde 2009, apenas se conoció la noticia.

Según el texto oficial, los objetivos que motivaron la creación del coro «pueden alcanzarse mediante acciones y programas de formación, perfeccionamiento y desarrollo artístico de alcance más amplio». El Gobierno también señaló que había detectado una incompatibilidad administrativa: los chicos del coro recibían un pago por parte del Estado, algo que entra en tensión con la Ley 26.390, que prohíbe a los menores de 16 años mantener vínculos laborales o prestar servicios remunerados.

Sanz rechazó esa lectura. Explicó que los montos que recibían los chicos no eran un sueldo, sino asignaciones para cubrir gastos de traslado, viáticos, comida y vestuario durante los ensayos y las presentaciones. «Nuestros gastos no llegan al sueldo de un senador», señaló en declaraciones difundidas por distintos medios. La directora anunció que pedirá la derogación del decreto porque, sostiene, la situación «todavía puede revisarse» antes de disolver un espacio que funcionó sin interrupciones durante casi seis décadas.

El coro fue fundado en 1967 y tuvo solo dos direcciones en toda su historia: la de Vilma Gorini de Teseo, hasta fines de 2009, y la de Sanz desde entonces. Durante ese tiempo funcionó como semillero de formación coral infantil y, según distintas coberturas del ámbito musical, fue socio artístico habitual de la Orquesta Sinfónica Nacional en obras de gran despliegue que requieren coro de niños.

La disolución no aparece como una medida aislada. Ya en el proyecto de «Ley Ómnibus» que Milei envió al Congreso al inicio de su gestión, en diciembre de 2023, el Gobierno había propuesto el cierre del Instituto Nacional del Teatro y del Fondo Nacional de las Artes, además de retirar financiamiento al INCAA, al Instituto Nacional de Música y a la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares. Aquella iniciativa no se aprobó en esos términos, pero marcó una orientación de política cultural que ahora reaparece con el cierre efectivo de un organismo concreto.

En reemplazo del coro, la Secretaría de Cultura, a cargo de Leonardo Cifelli, anunció la creación de un «Programa de Formación Artística» destinado a niños y adolescentes. El propio decreto no detalla, sin embargo, cómo funcionará esa nueva instancia, qué modalidad tendrá, cuántos participantes podrá tener ni cuándo empezará a implementarse.

La noticia generó repercusión inmediata en el ámbito de la música académica y la gestión cultural, donde se advirtió sobre la pérdida de un espacio de formación coral profesional que no tiene, por ahora, un reemplazo concreto más allá del anuncio.

Glosario

  • Decreto: Una norma que firma el presidente y que tiene fuerza de ley sin necesidad de que la vote el Congreso.
  • Boletín Oficial: El diario del Estado argentino donde se publican las leyes, decretos y resoluciones para que sean válidos y conocidos por todos.
  • Ley 26.390: Ley argentina que protege a los menores de 16 años prohibiendo que trabajen o presten servicios a cambio de un pago para el Estado o para privados.
  • Secretaría de Cultura: El organismo del Estado nacional que se encarga de las políticas culturales, como museos, teatros, música y bibliotecas.

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