Andrea Narváez sostenía, junto a otras vecinas, un merendero en el barrio Los Arenales de Paraná. Hace tres meses empezaron a llegar menos alimentos y esta semana debieron cerrarlo. El recorte forma parte de un ajuste más amplio en la asistencia alimentaria que ya golpea a comedores de todo el país.
«No podemos sostener ni una garrafa.» Así resume Andrea Narváez, referente del Polo Obrero en el barrio Los Arenales, de Paraná, lo que le pasó al merendero que ella misma ayudaba a sostener. Hace unas semanas tuvo que cerrarlo. No había con qué seguir.
El merendero funcionaba con una entrega mensual de alimentos que llegaba a través del Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia de Entre Ríos. Según Narváez, ese envío se redujo drásticamente en los últimos meses.
«Eran 14 productos. Hace un mes recibimos siete y la leche directamente no llegó. Por eso tuvimos que cerrar los merenderos», explicó. La lista incluía leche, azúcar, fideos, aceite y puré de tomate, entre otros básicos.
El recorte no fue solo en cantidad. También cambió la forma de entrega: ahora cada barrio debe organizar y pagar su propio transporte para retirar la mercadería desde dependencias del Ejército, lo que suma un costo logístico que antes no existía. Narváez lo viene denunciando desde hace unos tres meses, cuando empezaron las primeras dificultades para completar los envíos.
La situación se da en un contexto de pobreza en aumento en la provincia. Un relevamiento publicado en junio por el mismo medio que recogió el testimonio de Narváez ya advertía que, mientras la pobreza sigue creciendo en Entre Ríos, el Estado nacional viene reduciendo la asistencia alimentaria que llega a las provincias.
Lo de Los Arenales no es un caso aislado. En la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof extendió hasta enero de 2027 la suspensión del programa MESA, que aporta módulos alimentarios a comedores escolares, tras un primer freno de 90 días en abril. Intendentes bonaerenses ya habían reclamado ante el Ministerio de Capital Humano por recortes que, según denunciaron, afectan a cerca de tres millones de chicos y chicas en edad escolar.
Ese ministerio nacional, por su parte, sostiene que el sostenimiento de los comedores es responsabilidad de cada provincia y que el aporte del Estado nacional cubre solo alrededor del 20% del financiamiento de los comedores escolares, mientras que el 80% restante correspondería a las provincias. El presupuesto nacional para políticas alimentarias en 2026 quedó fijado en 67.104 millones de pesos, un 15,8% menos que los 79.700 millones destinados en 2025, en un año en el que la inflación de alimentos superó varias veces el 3% mensual.
Ese cruce de responsabilidades entre Nación y provincias es, según remarcan distintos relevamientos periodísticos consultados, uno de los factores detrás de la reducción de la ayuda que llega a los merenderos barriales como el de Los Arenales.
Narváez describió además el clima en el barrio: contó que hay personas durmiendo en la calle y chicos y chicas pidiendo en los semáforos, y que muchas familias hoy solo tienen acceso a arroz como alimento principal. «Se cansaron de golpearme porque les digo que no tengo nada», resumió sobre las vecinas y vecinos que siguen golpeando su puerta en busca de un plato de comida.
Mientras tanto, en otras provincias se ensayan respuestas distintas: en Buenos Aires, el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad oficializó esta semana un Programa de Fortalecimiento Institucional a Espacios Comunitarios, con una inversión inicial de 200 millones de pesos para asistir a comedores, merenderos y organizaciones territoriales. Se trata de una iniciativa distinta a la de Entre Ríos, pero que responde a la misma tensión de fondo: la creciente demanda en los comedores comunitarios frente a presupuestos que no siempre acompañan.
Sin un cambio en la disponibilidad de alimentos o en el financiamiento, es esperable que la situación de merenderos como el de Los Arenales se repita en otros barrios de Paraná y de otras provincias, en línea con lo que ya vienen registrando organizaciones sociales y medios locales en distintos puntos del país.
Glosario
- Merendero: espacio comunitario, generalmente sostenido por vecinos u organizaciones sociales, donde se ofrece la merienda (y a veces otras comidas) de forma gratuita a niños, niñas y familias que lo necesitan.
- Módulo alimentario: paquete de alimentos básicos (como leche, azúcar, fideos o aceite) que el Estado entrega de forma periódica a comedores y merenderos para que puedan preparar comida.
- Polo Obrero: organización social y política que agrupa a personas desocupadas o con changas, y que además de reclamar por trabajo y planes sociales, sostiene comedores y merenderos en distintos barrios.
- Plan MESA: programa de la provincia de Buenos Aires que entrega módulos alimentarios a comedores escolares para reforzar la alimentación de estudiantes en situación de vulnerabilidad.
- Ministerio de Capital Humano: área del gobierno nacional argentino que reúne, entre otras funciones, las políticas de desarrollo social y alimentario del país.
- Ajuste fiscal: recorte en el gasto del Estado, que puede incluir reducciones en programas sociales, subsidios o transferencias a provincias.