El ingeniero desarrolló el sistema de corriente alterna, la base de cómo llega la energía a cada casa. Murió pobre, pese a haber cambiado la vida cotidiana de millones.
El 10 de julio de 1856 nació Nikola Tesla en Smiljan, un pueblo que entonces pertenecía al Imperio Austrohúngaro y hoy forma parte de Croacia. Ingeniero, físico e inventor, Tesla fue una de las figuras que más influyó en la manera en que vivimos: buena parte de la energía eléctrica que usamos todos los días funciona gracias a sus ideas.
Su aporte más importante fue el sistema de corriente alterna. En palabras simples: es la forma en que la electricidad viaja largas distancias, desde donde se genera hasta el enchufe de cada casa. Antes de Tesla, la energía solo podía transportarse a pocas cuadras. Su invento permitió llevar luz y fuerza motriz a ciudades enteras.
Para entender su importancia hay que mirar la época. A fines del siglo XIX se libró lo que se conoció como la guerra de las corrientes: una disputa entre el sistema de corriente continua, impulsado por Thomas Edison, y el de corriente alterna, defendido por Tesla. Ganó el segundo, y por eso hoy funciona así la red eléctrica en casi todo el mundo.

Tesla registró cientos de patentes y anticipó tecnologías que tardarían décadas en llegar, como la transmisión de energía sin cables y las comunicaciones a distancia. Sin embargo, no supo (o no quiso) hacer negocio con sus inventos. Murió en 1943, solo y con deudas, en una habitación de hotel en Nueva York.
Su historia dejó una paradoja que sigue vigente: quien transformó la vida de millones terminó olvidado, mientras otros hicieron fortuna con desarrollos basados en su trabajo. Hoy, cada vez que se enciende una luz, se pone en marcha algo que Tesla imaginó hace más de un siglo.
Glosario
- Corriente alterna: Forma en que se distribuye la electricidad para que pueda viajar largas distancias, desde las centrales hasta los hogares.
- Patente: Documento que reconoce a una persona como autora de un invento y le da derechos sobre él.
