SIN MÉDICO DE CABECERA: QUÉ PUEDEN HACER LOS JUBILADOS DE PAMI ANTE EL CONFLICTO CON LOS PROFESIONALES

Un paro de 72 horas de médicos de cabecera dejó a millones de afiliados al PAMI sin turnos programados ni recetas. El organismo tiene hospitales propios y gratuitos, pero muchos jubilados no saben cómo acceder a ellos.

Profesionales de la salud del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) confirmaron un paro de actividades que se extendió por 72 horas y afectó los servicios de atención médica en todo el país. El plan de acción comprendió el lunes 13, martes 14 y miércoles 15 de abril. Durante el paro, se garantizó únicamente la atención de urgencias, mientras que los turnos programados y la atención general quedaron suspendidos.

La medida fue impulsada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), en rechazo a una reciente resolución del organismo que, denuncian, precariza el trabajo médico y pone en riesgo la sostenibilidad de los consultorios. Los médicos alertaron que, de no recibir una respuesta positiva e inmediata, la medida se profundizaría por tiempo indeterminado.

El impacto fue inmediato para los más de 5 millones de jubilados afiliados al PAMI en todo el país. Pero el organismo tiene una red de salud propia que muchos no conocen.

PAMI cuenta con hospitales y centros de salud exclusivos. Esta red propia de establecimientos está diseñada para ofrecer atención médica gratuita, integral y especializada a sus más de 5 millones de afiliados en todo el país. Allí se ofrecen múltiples servicios de salud que incluyen guardias, consultas médicas, diagnósticos por imágenes, oftalmología, tratamientos oncológicos y medicamentos gratuitos.

Todos los afiliados activos pueden acceder a los hospitales propios sin necesidad de realizar trámites previos. Los afiliados pueden solicitar turnos de forma telefónica, presencial o a través del sitio web de PAMI, donde también encontrarán información sobre especialidades, horarios de atención y ubicación de los centros médicos. La dirección es pami.org.ar y el portal de turnos es turnos-hospitales.pami.org.ar.

Entre los principales hospitales propios se encuentran la Unidad Asistencial Dr. César Milstein (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y el Hospital Bernardo A. Houssay (Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires). Estos centros cuentan con guardias activas las 24 horas y equipos especializados en la atención de personas mayores.

Si un jubilado no puede esperar y debe atenderse como particular, tiene derecho a pedir el reintegro de ese gasto. Debe exigir la factura y presentar un reclamo por escrito ante PAMI. El Defensor del Pueblo de la Nación, Rodrigo Semino, recomendó que quienes tengan un turno suspendido o una prestación que no puedan obtener contacten a la Defensoría en avenida Belgrano 673, CABA, de 9 a 16, o escriban a esemino@defensoria.org.ar.

La crisis actual no cayó del cielo. Hasta la nueva normativa, los médicos de cabecera cobraban a través de un sistema mixto: un monto fijo por cápita, según la cantidad de afiliados asignados, al que se sumaban adicionales por consultas, visitas domiciliarias y formación profesional. Con la nueva normativa, ese esquema fue reemplazado por un sistema exclusivamente capitado: PAMI elevó el valor por paciente de $900 a $2.100 mensuales, pero eliminó todos los ítems extra.

Lo que pocos mencionan es que detrás del conflicto salarial hay una crisis financiera más profunda del organismo. APPAMIA denunció que el PAMI mantiene deudas por prestaciones realizadas en enero y febrero de 2026, además de la falta de reintegros por prótesis desde diciembre de 2025. Además, los médicos trabajan sin relación de dependencia, con una carga horaria obligatoria de entre 25 y 28 horas semanales, sujeta a auditorías, y asumiendo la totalidad de los costos de funcionamiento de sus consultorios. Es decir: la deuda acumulada del organismo con sus prestadores empujó a los médicos al límite mucho antes de que llegara la nueva resolución de abril.

Dirigentes de APPAMIA advirtieron que «seguramente habrá un éxodo masivo de profesionales, afectando el funcionamiento del primer nivel de atención del PAMI» , ya que el médico de cabecera es quien emite recetas, indica estudios y deriva a especialistas. Una eventual reducción del plantel médico podría trasladar la demanda hacia clínicas privadas y hospitales públicos, incrementando la presión sobre la atención de jubilados y pensionados. Los municipios del interior y el Conurbano ya sienten ese efecto: los intendentes vieron crecer de manera significativa la atención en los centros primarios de salud que dependen de ellos.

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