El Banco Central actualizó la UVI y fijó topes de tasas de tarjetas y préstamos, dejando a los ahorristas perdiendo poder de compra y a los deudores pagando intereses muy altos.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) publicó hoy en el Boletín Oficial la Comunicación “B” 13123/2026, que actualiza los valores diarios de la Unidad de Vivienda (UVI), un índice oficial usado como referencia para créditos hipotecarios y valuaciones del sector inmobiliario. La UVI sirve para ajustar créditos hipotecarios y operaciones inmobiliarias. No fija precios de alquiler, pero sí influye en cómo se negocian contratos y refinanciaciones. Además, estas cifras forman parte de las estadísticas oficiales que muestran cómo funciona el sistema financiero.
Otros cambios del BCRA hoy
Hoy también se publicaron otras comunicaciones, un Comunicado “B” sobre tarjetas de crédito de emisores no bancarios que fija límites máximos de tasas. El tope para tarjetas no bancarias fue fijado recientemente en 72,56 % anual (TAE) para el ciclo de facturación de enero 2026. En el mercado bancario formal, tasas que parecen más bajas (~67–92 % efectivo anual para financiar $100.000 por 30 días) siguen siendo extremadamente altas, y un comunicado “A” sobre normas contables: introduce adaptaciones al marco contable basado en NIIF, obligando a los bancos a informar de manera uniforme según estándares internacionales.
Cómo te afecta a vos
Si usás la tarjeta y no pagás el resumen al día, los intereses pueden ser entre 60 % y más del 90 % anual, multiplicando lo que debés pagar y comiéndose buena parte de tu ingreso. Si ahorrás en pesos, los plazos fijos (~30 % anual) no superan la inflación, por lo que tu dinero pierde valor real. Si necesitás un préstamo personal, podés terminar pagando tasas que duplican o más el costo real de la inflación.
La coyuntura y el riesgo real
Aunque no hay corralito como en 2001, la situación genera alarma, la inflación oficial sigue por encima del 30 % anual, erosionando salarios y ahorros, las tasas de tarjetas y préstamos personales se mantienen altísimas, con topes regulatorios que no alivian el costo real del crédito, la deuda externa y los acuerdos con el FMI limitan la capacidad del gobierno de tomar medidas que protejan el bolsillo de la gente, las normas del BCRA sobre UVI, tasas y contabilidad buscan controlar riesgos en el sistema financiero, pero la presión sobre los ahorros y el crédito sigue siendo constante. Aunque no haya restricciones a retiros ni un corralito, la gente común sigue pagando intereses muy altos y perdiendo poder de compra, y estas comunicaciones del BCRA son la evidencia oficial de cómo se mueve el sistema financiero detrás de escena.