A 119 años de la primera ley argentina contra el trabajo infantil, la que niñas y niños obreros fueron a reclamar en persona al Congreso

Un domingo de septiembre de 1907, grupos de chicos y chicas que trabajaban en fábricas de La Boca, Barracas, Palermo y Avellaneda se subieron a los tranvías, se juntaron en Plaza de Mayo y marcharon con una banda de música hasta el Congreso. Iban a pedir que el Estado les pusiera un límite a las horas que pasaban frente a las máquinas. Tres semanas después, el 30 de septiembre de 1907, se aprobó la Ley 5.291, la primera del país que reguló el trabajo de mujeres y niños. Este año se cumplen 119 años.

El 30 de septiembre de 1907 se aprobó en la Argentina la Ley 5.291, de «reglamentación del trabajo de los niños y las mujeres». Fue la primera ley nacional que protegió a las obreras y a los chicos que trabajaban en fábricas y talleres. Se publicó en el Boletín Oficial el 14 de octubre de ese año. Pasaron 119 años.

La impulsó Alfredo Palacios, el primer diputado socialista de América. Presentó el proyecto el 22 de junio de 1906. Pero el proyecto tenía otra autora antes que él: Gabriela Laperrière de Coni, a quien la Municipalidad de Buenos Aires había nombrado en 1901 inspectora de fábricas *ad honorem*, es decir, sin sueldo.

Laperrière recorrió talleres de la ciudad y los domingos a la tarde entrevistaba a chicos y a sus familias en los centros socialistas. Vio niños que no iban a la escuela, trabajo pagado por pieza y multas que les descontaban del jornal por cada error. Con esa información, en 1902 redactó un proyecto de 18 artículos. Proponía que no se contratara a nadie menor de 14 años, jornadas de 6 horas para los más chicos y salas para amamantar.

**Lo que se logró y lo que se perdió en el camino**

El debate en Diputados empezó el 7 de septiembre de 1906 y se estiró durante un año. La Unión Industrial Argentina mandó una carta al Congreso en contra de la jornada de 6 horas. Para las fábricas, contratar chicos era barato: cobraban mucho menos que un adulto por tareas parecidas.

Los empresarios ganaron esa parte. La ley fijó 8 horas diarias y 48 semanales para los menores de 16 años. La edad mínima también bajó. El presidente del recién creado Departamento Nacional del Trabajo, José Nicolás Matienzo, propuso los 10 años, la edad que en esa época marcaba la responsabilidad penal. Según la investigación de la historiadora Paula Calegari, la edad quedó en 10 años para quienes hubieran terminado la instrucción mínima y en 14 para quienes no. En la Capital, las fábricas no podían contratar menores de 12 años.

Igual, lo que se consiguió era nuevo para el país. Quedó prohibido el trabajo nocturno, entre las 9 de la noche y las 6 de la mañana, para mujeres y menores de 16. También se les prohibieron las industrias peligrosas e insalubres. Las obreras que tenían un hijo recibían 30 días de descanso y conservaban su puesto. Además, tenían derecho a 15 minutos cada 2 horas para amamantar.

**Los chicos también hicieron huelga**

La ley no fue solo un gesto de los legisladores. Los chicos obreros ya se organizaban. En junio de 1906, según el diario socialista *La Vanguardia*, unos 200 chicos de la sección gráfica de la Compañía General de Fósforos hicieron una huelga de cinco días. Pararon las máquinas y consiguieron aumento. Ese mismo año hubo otra huelga de chicos en la fábrica de vidrios La Argentina.

Ante las demoras en el Congreso, la Comisión Socialista Femenina organizó el mitin del domingo 8 de septiembre de 1907. Juntaron dinero para pagar los boletos del tranvía. Una comisión de niñas, niños y mujeres acompañó a Palacios hasta el Senado para dejar un petitorio. Un cronista de *La Vanguardia* contó que «causaba extrañeza sentir las voces infantiles, retraídas de los grandes mítines».

**Una ley porteña con límites**

La ley tuvo un alcance acotado. Las reglas más concretas valían para la Capital Federal y cubrían la industria y el comercio. Quedaron afuera las trabajadoras a domicilio, el servicio doméstico y el trabajo rural. Esos son justamente los trabajos donde más se concentraban las mujeres pobres.

Además, la investigación histórica muestra que detrás de la ley había una idea de época: cuidar a la mujer más como madre de las futuras generaciones que como trabajadora con derechos propios.

En 1924, la Ley 11.317 reemplazó a la 5.291 y amplió esas protecciones. Recién en 2008, con la Ley 26.390, la Argentina prohibió todo trabajo de menores de 16 años.

**La misma historia, otras notas**

Palacios ya apareció en esta sección. El 23 de septiembre recordamos la Ley Palacios de 1913 contra la trata de mujeres, sancionada seis años después de esta ley. Y el 28 de septiembre repasamos la Ley 26.061, que en 2005 dejó de tratar a los chicos como «menores» y los reconoció como sujetos de derechos.

**El problema no terminó**

Más de un siglo después, el trabajo infantil sigue existiendo. La última encuesta nacional con datos oficiales, la EANNA 2016-2017, encontró que el 10% de las niñas y niños de 5 a 15 años hacía alguna actividad productiva. En el campo la cifra era más alta. Entre los adolescentes de 16 y 17 años, trabajaba el 31,9% en todo el país y el 43,5% en zonas rurales. No hay una medición nacional más reciente.

Los chicos que en 1907 marcharon de Plaza de Mayo al Congreso consiguieron una primera regla. La pelea por una infancia sin trabajo todavía no terminó.

Glosario

  • Ley 5.291: Primera ley nacional argentina que reguló el trabajo de mujeres y niños. Se aprobó en 1907 y se reemplazó en 1924.
  • Inspectora ad honorem: Persona que controla las condiciones de trabajo en fábricas sin cobrar un sueldo por esa tarea.
  • Trabajo por pieza (a destajo): Forma de pago en la que se cobra por cada unidad producida y no por las horas trabajadas. Suele empujar a trabajar más rápido y durante más tiempo.
  • Industria insalubre: Trabajo que daña la salud por el tipo de materiales, el ambiente o las tareas.
  • Mitin: Reunión pública o manifestación en la que se dan discursos para reclamar algo.
  • Departamento Nacional del Trabajo: Organismo del Estado creado en 1907 para estudiar las condiciones laborales y mediar en conflictos entre trabajadores y patrones.
  • EANNA: Encuesta de Actividades de Niñas, Niños y Adolescentes. Es el relevamiento oficial que mide el trabajo infantil en la Argentina.

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