A 118 años del Instituto Nacional de Ciegos, la escuela que fundó un maestro ciego en Buenos Aires y que el Estado convirtió en pública

Francesco Gatti se quedó ciego a los ocho años, por una epidemia de viruela en Nápoles. Llegó a Buenos Aires en 1892 y diez años después, con sus propios ahorros, abrió una escuela para chicas y chicos ciegos sobre la avenida Independencia. El 29 de septiembre de 1908, hace 118 años, el Senado aprobó que esa escuela pasara a ser el Instituto Nacional de Ciegos. Por primera vez el Estado argentino se hacía cargo de educar a las personas ciegas.

Esta es una efeméride: el hecho pasó hace 118 años, pero tiene relación con una discusión que sigue abierta. ¿Quién tiene que garantizar que una persona con discapacidad pueda estudiar: la caridad o el Estado?

El 29 de septiembre de 1908 el Senado de la Nación aprobó crear el Instituto Nacional de Ciegos, en la ciudad de Buenos Aires. Así figura en la cronología de efemérides de El Historiador y en el trabajo del historiador porteño Ángel O. Prignano. Según la historia que cuenta la Escuela de Educación Especial N° 37 «Francisco Gatti», el trámite terminó con la Ley 5.876, promulgada en mayo de 1909.

El instituto no nació de la nada. Se armó sobre el «Instituto para Ciegos de ambos sexos», la escuela privada que Gatti había abierto en 1902 en la avenida Independencia. Era mixta y no dependía de ninguna institución: eso la hacía distinta de lo que existía hasta entonces.

**Quién era Gatti**

Francesco Gatti nació en Nápoles el 4 de octubre de 1865. Hacia 1873 una epidemia de viruela lo dejó ciego. Estudió y se formó como educador y pianista. El 23 de abril de 1892 llegó a Buenos Aires, en la época de la gran inmigración italiana.

Después de trabajar en las instituciones que ya había, juntó sus ahorros y la ayuda de vecinos para abrir su propia escuela. En 1906 la mudó a una casa de la calle Provincias Unidas 1356, que hoy se llama Juan Bautista Alberdi. Ahí funcionó hasta que la nacionalizaron.

En la escuela que lleva su nombre cuentan un detalle: cuando el Estado se quedó con la institución, a Gatti no lo nombraron director. Quedó como vicedirector y después como jefe técnico y profesor de música, hasta que se jubiló. Murió el 25 de marzo de 1941.

**De la beneficencia al Estado**

Antes de 1908, la educación de las personas ciegas dependía casi toda de la caridad. En 1887 la Sociedad de Beneficencia, que manejaban damas de la élite porteña, abrió la primera escuela para ciegos dentro de uno de sus asilos. Estaba a cargo del maestro ciego español Juan Lorenzo y González y se sostenía con donaciones de particulares. Según Prignano, esa escuela cerró cuando se fundó el Instituto Nacional.

El cambio es de fondo. Mientras algo depende de una donación, se trata como un favor. Cuando lo sostiene el Estado, empieza a parecerse a un derecho.

Como establecimiento nacional, el instituto se mudó a Rivadavia 6293, entre Donato Álvarez y Terrero, en Flores. Estuvo ahí hasta fines de la década de 1930. En 1912 se le sumó la primera imprenta en sistema braille del país, para producir libros que las personas ciegas pudieran leer con los dedos. A fines de 1937 pasó a manos de una comisión de la Institución Argentina de Ciegos, creada en 1913 por la Ley 9.339, para reorganizarlo.

**La misma pelea, diez días antes**

El 19 de septiembre ccomusoc recordó otra ley: la que en 1885 creó la primera escuela para sordos, el Instituto Nacional de Sordomudos (Ley 1.662). Esa ley la impulsó un padre con tres hijos sordos. Puestas una al lado de la otra, las dos fechas muestran el mismo recorrido: una persona directamente afectada que empuja, y un Estado que tarda en hacerse cargo. Pasaron 23 años entre la escuela pública para sordos y la de ciegos.

**La escuela sigue abierta**

El proyecto de Gatti sigue funcionando. La Escuela de Educación Especial N° 37 «Francisco Gatti», en Avenida Independencia 672, en la Ciudad de Buenos Aires, recibe a jóvenes y adultos con discapacidad visual. Les da educación integral y formación para el trabajo en distintos talleres. Queda sobre la misma avenida donde Gatti abrió su escuela en 1902.

**Por qué importa hoy**

La pregunta de 1908 no está resuelta. En 2025 el Congreso tuvo que insistir con la Ley de Emergencia en Discapacidad después de que el Poder Ejecutivo la vetara. El tema de fondo era el mismo: quién paga, y si los apoyos para las personas con discapacidad son una obligación del Estado o algo que se puede recortar.

Hace 118 años, un maestro ciego que llegó sin nada demostró que las personas ciegas podían estudiar, y el Estado terminó reconociendo que tenía que garantizarlo. Ese reconocimiento se consiguió, y hay que volver a defenderlo cada vez.

Glosario

  • Efeméride: recuerdo de un hecho importante que ocurrió en la misma fecha, en otro año.
  • Sistema braille: forma de leer y escribir con puntos en relieve que se tocan con los dedos. La usan las personas ciegas o con baja visión.
  • Sociedad de Beneficencia: institución manejada por mujeres de familias ricas que, desde 1823 hasta mediados del siglo XX, administró hospitales, asilos y escuelas con fondos públicos y donaciones.
  • Nacionalizar: que el Estado nacional pase a hacerse cargo de algo que antes era privado.
  • Promulgar: firma del Poder Ejecutivo que hace que una ley aprobada por el Congreso empiece a regir.
  • Veto: facultad del presidente de rechazar una ley que aprobó el Congreso. El Congreso puede insistir con dos tercios de los votos en cada cámara.
  • Educación especial: la parte del sistema educativo que acompaña a estudiantes con discapacidad.

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