El miércoles, en el edificio de la calle Paso 551, en Balvanera, trabajadores civiles subieron al cuarto piso, donde están las oficinas de las autoridades, y se quedaron ahí. Denuncian que a fin de mes se vencen cientos de contratos. La Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) les debe a clínicas y prestadores más de 200.000 millones de pesos. Mientras tanto, miles de familias militares pagan de su bolsillo la atención médica.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ocupó el miércoles 24 de septiembre la sede central de la OSFA en el barrio porteño de Balvanera. Según Infobae, entraron al cuarto piso del edificio de Paso 551, donde trabaja la conducción del organismo.
Reclaman por unos 600 despidos previstos para el 30 de septiembre, el día en que se vencen los contratos. También rechazan el traspaso o cierre de 13 hoteles y 2 centros recreativos que la obra social tiene en lugares como Mar del Plata, Córdoba y Bariloche. Según el portal Hoy Día, la Policía de la Ciudad obligó a los dirigentes a firmar un acta por «violación de domicilio».
«Hasta ahora, los trabajadores civiles de las Fuerzas Armadas han sido absolutamente razonables. Las medidas y los reclamos fueron progresivos, pero a partir de ahora las vamos a empezar a profundizar», dijo Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional. El gremio anunció que puede ocupar todas las dependencias de la OSFA y que el 30 de septiembre hará una vigilia en los hoteles.
**Una obra social partida en dos**
Para entender el conflicto hay que volver a febrero. Con el DNU 88/2026, el Gobierno nacional disolvió el IOSFA, la obra social que atendía juntas a las Fuerzas Armadas y a las fuerzas federales de seguridad. En su lugar creó dos entidades: la OSFA, que depende del Ministerio de Defensa, y la OSFFESEG, que depende de Seguridad.
La nueva OSFA empezó a funcionar el 1° de abril con unos 343.000 afiliados, según El Cronista. Son militares y sus familias. El viejo IOSFA quedó «en liquidación», que quiere decir que tiene que cerrar sus cuentas y pagar lo que debe. Ese es el problema: la deuda sigue ahí.
**Una deuda que nadie termina de medir**
Las cifras no coinciden. La administración reconoce una deuda de 213.000 millones de pesos con los prestadores, que son las clínicas, sanatorios y profesionales que atienden a los afiliados. ATE dice que supera los 500.000 millones.
El gremio asegura que al principio de la gestión actual en Defensa la obra social tenía superávit, es decir, más ingresos que gastos. «Cuando el ministro Petri asumió tenía en caja un superávit de $25.000 millones y ahora la deuda de la obra social se estima que supera los $500.000 millones. ¿Dónde está la plata?», preguntó Aguiar. Es una denuncia sindical. Hasta el cierre de esta nota, no había una respuesta oficial que la confirmara o la desmintiera.
Ese mismo miércoles hubo otra novedad. El coronel mayor retirado Ariel Guzmán, que estaba a cargo de liquidar el IOSFA, renunció después de reunirse con el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti. Según Hoy Día, el ministro le pidió la salida porque no estaban de acuerdo en los tiempos del proceso.
**Quién paga la crisis**
Detrás de las cifras hay personas concretas. Por la deuda, prestadores de todo el país suspendieron la atención a los afiliados. Muchas familias pagan las consultas y los tratamientos de su bolsillo y esperan un reintegro que se demora, según El Cronista. En marzo, La Nación ya informaba que la nueva obra social arrancaba «con una deuda millonaria y prestaciones cortadas».
Del otro lado están los trabajadores civiles: administrativos, personal de farmacias y empleados de hotelería. Solo en Mar del Plata, según Infobae, son 147 los trabajadores alcanzados. La cartera también revisa el futuro de 33 farmacias propias del organismo.
**Un conflicto nacional con sede en la Ciudad**
La OSFA es un organismo nacional, pero su casa central está en Balvanera y el conflicto estalló en la Ciudad. No es un caso aislado. En las últimas semanas, ccomusoc contó cómo los residentes de más de 20 hospitales porteños pararon por salarios, y cómo los trabajadores del Garrahan siguen reclamando que se aplique la ley de emergencia pediátrica. En todos estos casos, se deteriora la cobertura de salud y quienes la sostienen reclaman en la calle.
**Lo que viene**
La fecha que importa es el 30 de septiembre. Ese día vencen los contratos y está previsto el traspaso de los hoteles. ATE también convocó a una asamblea. Si no hay acuerdo antes, el gremio ya anunció que va a endurecer las medidas. Y todavía queda la pregunta de fondo: quién va a pagar la deuda con los prestadores para que los afiliados vuelvan a atenderse sin poner plata de su bolsillo.
Glosario
- Obra social: sistema que da cobertura de salud a trabajadores y sus familias. Se financia con aportes que se descuentan del sueldo.
- Prestadores: clínicas, sanatorios, laboratorios y profesionales que atienden a los afiliados. La obra social les paga por ese trabajo.
- DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia): norma que firma el Poder Ejecutivo y tiene fuerza de ley sin pasar antes por el Congreso.
- Liquidación: proceso de cierre de un organismo, en el que se hace un inventario de lo que tiene y se pagan sus deudas.
- Superávit: cuando entra más dinero del que se gasta.
- Ocupación: forma de protesta en la que los trabajadores se quedan dentro de un edificio hasta que se atienda su reclamo.
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