Este lunes no hubo actividad en el Rectorado de la UBA, sobre avenida Córdoba, primer punto de un paro que irá rotando por facultades hasta el 22 de octubre. Docentes y no docentes rechazan una oferta salarial del 3% y denuncian que el Presupuesto 2027 le da al sistema universitario un tercio menos de lo que dicen necesitar para funcionar.
Este lunes, en el Rectorado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sobre avenida Córdoba, en pleno centro porteño, no hubo trámites ni actividad administrativa normal. Fue la primera jornada de un paro que va a ir recorriendo, facultad por facultad, distintas dependencias de la universidad más grande del país durante 23 días, hasta el 22 de octubre.
Quienes impulsan la medida son la Asociación de Docentes de la UBA (ADUBA) y la Asociación del Personal de la UBA (APUBA), los gremios que agrupan a profesores y a trabajadores no docentes. La decisión se tomó después de que el Gobierno nacional les ofreciera, para septiembre y octubre, un aumento salarial del 3%, la misma cifra que ya habían rechazado a principios de mes. Los gremios reclaman recomponer más del 30% de pérdida salarial acumulada desde fines de 2023.
El paro empezó hoy en el Rectorado, sigue mañana en la Facultad de Medicina, el miércoles en Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU), el jueves en Farmacia y Bioquímica y el viernes en Ingeniería. La semana siguiente le tocará a Exactas, Económicas, Derecho, Odontología y al Centro Cultural Rojas; después seguirán el Colegio Nacional de Buenos Aires, Psicología, Ciencias Sociales y la Escuela Carlos Pellegrini, entre otras dependencias, hasta llegar en la última semana al Hospital de Clínicas, el hospital universitario que la UBA sostiene en el barrio porteño de Recoleta. El reclamo va a tener además una quinta Marcha Federal Universitaria el 15 de octubre, esta vez con destino al Palacio de Tribunales.
El conflicto de fondo tiene nombre propio: la Ley de Financiamiento Universitario. El Congreso la sancionó en 2024 para actualizar por inflación los gastos de funcionamiento de las universidades públicas, los hospitales universitarios y los salarios docentes y no docentes. El presidente Javier Milei la vetó pocos meses después, argumentando que su costo fiscal era «inasumible». Fue uno de los pocos vetos presidenciales que el Congreso rechazó en las últimas dos décadas: la insistencia parlamentaria obligó al Gobierno a promulgarla igual. Ese mismo paquete de leyes vetadas y luego insistidas por el Congreso incluyó también la de emergencia pediátrica, que afecta al financiamiento del Hospital Garrahan.
Ese antecedente es la base de la pelea actual. El proyecto de Presupuesto 2027 que el Gobierno envió al Congreso asigna alrededor de $7,3 billones al sistema universitario nacional. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne a las universidades públicas del país, había calculado que hacen falta $11 billones para cumplir con la ley vigente: pagar salarios actualizados, sostener las becas estudiantiles y cubrir el funcionamiento de facultades y hospitales. La diferencia entre ambas cifras, que surge de comparar los propios números oficiales con los que reclama el CIN, es de casi $3,7 billones. En términos porcentuales, la partida que prevé el Presupuesto 2027 es un 32% más baja que lo que las universidades dicen necesitar.
El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, cuestionó públicamente ese proyecto de presupuesto y sostuvo que «las prioridades no están en las universidades» ni en el cumplimiento de la ley de financiamiento. Desde ADUBA, su secretario general, Emiliano Cagnacci, fue el vocero que confirmó el cronograma del paro escalonado.
La UBA no es un caso aislado: la discusión por el Presupuesto 2027 recién empieza en el Congreso, y de su resultado depende si la ley de financiamiento universitario, ya convertida en ley por insistencia parlamentaria, finalmente se cumple con los fondos que exige.
Glosario
- Ley de Financiamiento Universitario: norma sancionada por el Congreso en 2024 que obliga a actualizar por inflación los fondos para universidades públicas, hospitales universitarios y salarios docentes y no docentes.
- Veto e insistencia parlamentaria: cuando el presidente rechaza una ley («veto»), el Congreso puede volver a votarla con una mayoría especial para que se aplique de todos modos («insistencia»), dejando sin efecto el veto.
- Paritaria: negociación entre gremios y empleadores (en este caso, el Estado) para fijar aumentos de salario.
- Billón: en Argentina equivale a un millón de millones de pesos (1.000.000.000.000), una cifra mil veces mayor que «mil millones».
- CIN (Consejo Interuniversitario Nacional): organismo que agrupa a las universidades públicas del país y coordina sus reclamos comunes, como el presupuesto.
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