En la Zona Sur de Costa Esmeralda, sobre la costa atlántica bonaerense, las máquinas que iban a levantar edificios de varios pisos sobre la cadena de médanos tuvieron que parar. La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires restableció una medida cautelar que paraliza las obras en más de 100 hectáreas, tras detectar que el proyecto se apoya en estudios ambientales de hace casi veinte años.
La orden llegó el 18 de septiembre. La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires resolvió suspender de forma urgente las obras del «Nuevo Núcleo Urbano» de Costa Esmeralda, un complejo residencial ubicado en el Partido de la Costa, entre Mar de las Pampas y Pinamar. La medida afecta a más de 100 hectáreas.
Las demandadas son Fiduciaria de la Costa S.A., Eidico S.A. y la Asociación Civil Costa Esmeralda, las empresas y entidad que impulsan el desarrollo. La demanda que activó el fallo la había presentado una persona particular, alertando sobre el impacto ambiental de las obras.
El fondo del problema, según el expediente, es que el proyecto se sigue apoyando en Evaluaciones de Impacto Ambiental hechas entre 2006 y 2009, bajo normas que ya no están vigentes. En esos años el plan original hablaba de «chacras marinas», parcelas de más de 5.000 metros cuadrados. Lo que se construye ahora son complejos multifamiliares de varios pisos, una escala completamente distinta que nunca volvió a pasar por una evaluación ambiental actualizada.
A eso se suma que las nuevas construcciones no respetarían la distancia mínima de protección que la normativa exige desde el final de la cadena de médanos, y que existen dudas sobre tala de bosque nativo y sobre el impacto en los acuíferos subterráneos que abastecen de agua a la zona.
No es la primera vez que la Justicia frena este mismo proyecto. Ya en 2022 un fallo había ordenado detener las obras después de que vecinos denunciaran que el plan preveía más de 100 edificios sobre un ecosistema de dunas y bosque costero. La causa siguió su curso y ahora, cuatro años después, la Corte bonaerense volvió a poner el freno.
El patrón se repite este mes en otros puntos del país: hace apenas cinco días, en Calingasta, San Juan, la Justicia también le puso límite al avance de un vehículo privado sobre uno de los parques más oscuros de Sudamérica, un área protegida por su valor natural. En ambos casos, tribunales provinciales terminaron marcando un límite que los organismos de control no habían logrado imponer antes.
El fallo bonaerense no frena todo el complejo: el sector «Paseo Comercial» puede seguir su obra, porque se ajusta a los permisos originales. Para el resto, el camino que marca la Corte es claro: los desarrolladores deberán presentar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental, adaptado a la normativa vigente, que incluya una instancia de participación ciudadana. Recién con ese estudio aprobado podrán retomar los trabajos. El cumplimiento quedará en manos del juzgado de primera instancia de Dolores.
Los propios jueces resumieron el criterio con una frase que quedó en el expediente: «La tutela del ambiente no significa detener el progreso, sino hacerlo sostenible en el tiempo.»
Glosario
- Medida cautelar: una orden judicial urgente que frena una acción (en este caso, una obra) mientras la Justicia investiga a fondo si esa acción es legal.
- Estudio de Impacto Ambiental: un informe técnico obligatorio que evalúa qué efectos va a tener una obra sobre la naturaleza y las personas antes de autorizarla.
- Médano: una duna de arena formada por el viento, típica de la costa atlántica bonaerense, que protege la playa y el terreno detrás de ella.
- Fiduciaria: una empresa que administra un fideicomiso, es decir, un conjunto de bienes (en este caso, tierras y un proyecto inmobiliario) por cuenta de otros inversores.
- Acuífero: una capa subterránea de tierra o roca que almacena agua y de la que se abastecen pozos y poblaciones cercanas.
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