A un comerciante porteño lo clausuraron porque un cliente comió su pedido en la calle y tiró el envase en un cesto a varias cuadras del local. El caso, contado por una legisladora opositora, retrata la mano dura con la que la Ciudad dice haber bajado 70% los reclamos por basura. Pero mientras difunde esos números, empezó a sacar los contenedores antivandálicos que instaló en 2025 y prepara una licitación por diez años que preocupa a los cartoneros.
A un comerciante porteño lo clausuraron hace unas semanas porque un cliente se llevó su pedido, lo comió en la calle y tiró el envase en un cesto de basura ubicado a varias cuadras del local. La legisladora Guadalupe Tagliaferri, del bloque Confianza y Desarrollo, contó el caso para cuestionar cómo se están aplicando los controles de higiene urbana en la Ciudad. «Es una locura», dijo.
Esa misma mano dura es, según una encuesta oficial difundida esta semana, la que respalda una mayoría de los porteños.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que conduce Jorge Macri, informó el 19 de septiembre que los reclamos por basura bajaron 70% entre enero y julio de este año: de más de 65.000 pedidos mensuales a menos de 20.000. Una encuesta de la consultora Aresco, sobre 2.800 casos relevados en la Ciudad, mostró que el 62,4% de los consultados está a favor de una fiscalización más estricta y de multas. El secretario de Higiene Urbana, Matías Lanusse, habló de refuerzo de cuadrillas en las zonas más densas, y el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, pidió que «todos hagamos nuestra parte». Desde que se endurecieron los controles hubo 756 clausuras preventivas, sobre unos 150.000 comercios porteños.
Pero un día antes de ese anuncio, el 18 de septiembre, trascendió que la misma gestión está dando marcha atrás con otra pata del mismo plan: los contenedores antivandálicos, esos que tienen una tapa tipo buzón que deja tirar la bolsa pero no sacarla. La Ciudad había instalado 7.000 en 2025, sobre un total de 33.045 contenedores en toda la Ciudad. Ahora los está retirando porque, según explicaron funcionarios a LA NACION, hace falta «más espacio para guardar las bolsas durante el día» después de que se restringiera el horario de sacar la basura a la franja de 19 a 21. El gobierno porteño no precisó cuántos contenedores sacó ni cuánto costó instalarlos.
La gestión de residuos pasó a manos de la Ciudad de forma progresiva, con traspasos clave en 2014 y 2021, cuando CABA asumió la responsabilidad de mantener y reponer los contenedores en la vía pública. Desde entonces, el sistema se fue modificando varias veces: primero los contenedores comunes, después los antivandálicos, ahora otra vez atrás.
Ese mismo entramado es el que está en juego en la licitación de diez años para la recolección de basura que el gobierno porteño impulsa y que se debatirá en una audiencia pública el 5 de octubre, de forma virtual, con sede presencial en la Comuna 1. CCOMUSOC ya contó a fines de agosto cómo las cooperativas de cartoneros de la Ciudad se organizaban para no quedar afuera de ese proceso. La novedad ahora es la fecha confirmada de la audiencia, el momento en que ese conflicto se va a discutir formalmente.
La cooperativa El Álamo, que agrupa a recuperadores urbanos, había advertido que el cambio de esquema —de un concurso público que reconocía a las cooperativas existentes a una licitación abierta donde también pueden competir empresas privadas— podría dejar afuera del circuito formal a unas 7.000 personas. Según las cooperativas, el nuevo esquema reduce las zonas de prestación de 15 a 6 y achica los contratos de 4 a 2 años, además de pedir garantías patrimoniales pensadas para empresas grandes, no para cooperativas. Sostienen, además, que esto contradice la Ley 992 de 2002, que declaró la gestión de residuos servicio público, y la Ley 1.854 de Basura Cero de 2005, que le daba prioridad y exclusividad a las cooperativas.
El resultado es un mismo sistema de recolección que, en simultáneo, muestra menos quejas vecinales, desarma un programa que costó millones sin rendir cuentas públicas de esos números, y define en pocas semanas el futuro laboral de miles de cartoneros porteños.
Glosario
- Licitación: proceso en el que el Estado invita a empresas u organizaciones a competir para prestar un servicio público, y elige una oferta según ciertas condiciones.
- Cooperativa de recuperadores urbanos (cartoneros): grupo de trabajadores organizados que juntan y clasifican materiales reciclables de la basura como forma de trabajo.
- Audiencia pública: reunión abierta donde el Estado tiene que escuchar a los vecinos, organizaciones y especialistas antes de tomar una decisión importante.
- Ley Basura Cero: ley porteña de 2005 que fija metas para reducir la basura que se entierra y le da un lugar central a las cooperativas de reciclaje.
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