El embajador argentino en Washington pidió no regular la inteligencia artificial «hasta asfixiarla», mientras el proyecto estrella del Gobierno para crear empresas sin empleados sigue frenado en el Congreso

El lunes, mientras en el Senado seguía cajoneado el proyecto que permitiría crear «sociedades automatizadas» manejadas por inteligencia artificial, el embajador argentino en Estados Unidos publicó en la red social X que «no hay que regular la IA hasta asfixiarla». Es la primera vez que el Gobierno nacional fija una posición explícita en el debate mundial sobre los riesgos de la superinteligencia, y llega apenas dos días después de que ccomusoc contara el freno legislativo a ese mismo proyecto.

El embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, publicó el 16 de septiembre un posteo en la red social X en el que respaldó la postura del presidente estadounidense Donald Trump contra cualquier regulación a la inteligencia artificial. «Trump insistió consistentemente en que Estados Unidos debe liderar la revolución de la inteligencia artificial, no temerle ni regularla hasta asfixiarla», escribió el diplomático, y sumó que entre Trump y Javier Milei existe «una convergencia poderosa» frente a la tecnología.

El posteo se conoció en medio de dos procesos que venían de semanas atrás. Por un lado, el Gobierno de Trump había firmado semanas antes una orden ejecutiva para bloquear que los estados de EE.UU. dicten sus propias leyes sobre inteligencia artificial, y el mandatario llegó a calificar de «conspiración enfermiza» los pedidos de freno que le hicieron ejecutivos del sector, incluido Dario Amodei, CEO de la empresa Anthropic. Por otro, en el Congreso argentino seguía trabado el proyecto de Ley General de Sociedades del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que habilitaría crear «sociedades automatizadas»: empresas que operan con sistemas algorítmicos o agentes de inteligencia artificial sin necesitar empleados para su funcionamiento ordinario.

Esta nota actualiza lo que ccomusoc publicó el 15 de septiembre, cuando en el Senado se pedía frenar ese proyecto de sociedades automatizadas mientras el Congreso seguía sin ley que regule la inteligencia artificial en general. Lo nuevo es que ahora el propio Gobierno, a través de su embajador en Washington, fijó una posición activa de rechazo a cualquier regulación, y no se trata solo de una demora legislativa sino de una decisión política explícita.

Según reconstruyó el diario Infobae con fuentes de los bloques de La Libertad Avanza y sus aliados, el propio proyecto de Sturzenegger perdió apoyo interno en las últimas semanas por el mismo motivo: la alarma global en torno a la inteligencia artificial, que ccomusoc también cubrió el 16 de septiembre a partir de la renuncia de dos investigadores de Google DeepMind por temor a que la superinteligencia «nos mate a todos» y de las advertencias de especialistas de la UBA. Una fuente cercana al oficialismo comparó la situación con la de la Ley de Tierras: «No se puede tratar», admitió, según citó ese medio.

El contraste queda a la vista: mientras las principales empresas de inteligencia artificial del mundo —incluidas las que impulsan la carrera tecnológica en la que Argentina busca subirse, como reflejó la disputa entre China y Estados Unidos por los centros de datos en la Patagonia que ccomusoc contó el 13 de septiembre— piden ir más despacio, el Gobierno argentino redobla la apuesta por la desregulación total, tanto puertas adentro como en su discurso hacia Washington.

Ninguna de las dos discusiones legislativas pendientes en Argentina —ni la ley general de sociedades con su capítulo de empresas sin empleados, ni un marco general para la inteligencia artificial— tiene fecha de tratamiento. Con la posición del Ejecutivo ahora fijada explícitamente en contra de regular, y sin acuerdo político para destrabar el proyecto de Sturzenegger en el corto plazo, es esperable que Argentina siga como uno de los pocos países de la región sin ninguna ley que ponga límites al uso de la inteligencia artificial, incluso mientras el Estado y las empresas privadas la incorporan cada vez más rápido a sus operaciones cotidianas.

Glosario

  • Sociedades automatizadas: un tipo de empresa que el proyecto de ley busca habilitar en Argentina, que operaría con algoritmos o inteligencia artificial y no necesitaría empleados para funcionar en el día a día.
  • Desregulación: la decisión de un gobierno de no dictar reglas ni controles sobre una actividad económica o tecnológica, dejando que se desarrolle sin límites legales específicos.
  • Orden ejecutiva: en Estados Unidos, una instrucción que firma el presidente y que tiene fuerza de ley dentro del Poder Ejecutivo, sin necesitar aprobación del Congreso.
  • Superinteligencia: una inteligencia artificial hipotética que superaría ampliamente la capacidad humana en prácticamente todas las tareas, y que algunos especialistas advierten que podría ser difícil de controlar.

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