La ciencia marcha hoy al Obelisco: calibrar un alcoholímetro que costaba $140.000 en el INTI ahora sale $1.200.000 en el sector privado

Fernanda Mettini repara balanzas, surtidores de combustible y radares de velocidad en distintos puntos del país. Desde que el INTI cerró el área pública que calibraba esos instrumentos, certificar un alcoholímetro que antes costaba $140.000 pasó a valer $1.200.000 en un laboratorio privado. Es una de las consecuencias concretas del ajuste en ciencia y tecnología que hoy lleva a miles de trabajadores del sector a movilizarse al Obelisco.

Este miércoles 12 de agosto, desde las 16, científicos, técnicos y docentes universitarios de todo el país se concentran en el Obelisco porteño y en plazas de las principales ciudades bajo la consigna «Me pongo la camiseta para defender la Ciencia Argentina». Convoca la Mesa Federal de Ciencia y Tecnología, que reúne a trabajadores del CONICET, el INTA, el INTI, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Servicio Meteorológico Nacional, entre otros organismos públicos.

El reclamo central es la falta de renovación de contratos a cerca de 400 becarios posdoctorales del CONICET, que se quedaron sin trabajo el 31 de julio pasado, y el desfinanciamiento acumulado de todo el sistema científico-tecnológico. Según cálculos de la organización de verificación Chequeado, el presupuesto para ciencia y tecnología cayó 50,2% en términos reales entre 2023 y 2026; el propio Gobierno reconoce una caída de al menos 40% en el mismo período.

La inversión proyectada para 2026 en la función «Ciencia y Tecnología» de la Administración Pública Nacional equivale a apenas 0,140% del PBI, el nivel más bajo de toda la serie histórica que se mide desde 1972. Desde diciembre de 2023, el sistema científico-tecnológico nacional perdió 6.400 puestos de trabajo: 2.051 en el CONICET, 884 en el INTA, 861 en el INTI, 592 en la CNEA y 319 en el Servicio Meteorológico Nacional.

El caso del INTI muestra lo que ese ajuste significa en la vida cotidiana, más allá de los laboratorios. El organismo, creado en 1957 para certificar la calidad de la industria nacional, perdió más de la mitad de su presupuesto real desde 2023 y pasó de 3.100 a 2.300 empleados. En abril, mediante la Resolución 42/2026, dejó de prestar más de mil servicios de metrología y control de calidad: desde la calibración de balanzas comerciales y surtidores de combustible hasta la verificación de los alcoholímetros y radares de velocidad que usan las policías provinciales. Esos controles pasaron a manos de laboratorios privados, con precios de dos a nueve veces más altos, según el relevamiento del sector que cita justamente el caso del alcoholímetro que hoy calibra Fernanda Mettini. La Justicia frenó parcialmente los despidos en el organismo tras un amparo presentado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), pero la resolución que eliminó los servicios sigue vigente.

CCOMUSOC ya contó cómo organismos de este mismo sistema público desarrollan tecnología con impacto directo en la gente: la inteligencia artificial contra el cáncer que dos bioingenieras argentinas llevaron al sistema de salud pública, o el sistema satelital que el país probó en Bariloche para vigilar la pesca ilegal. Esos proyectos dependen de la misma estructura de becas y organismos que hoy pierde financiamiento y personal.

El ministro Federico Sturzenegger, a cargo de la desregulación, definió el recorte de servicios del INTI como «liberar trabas a la industria». Trabajadores del organismo respondieron con una consigna que repiten en las protestas: «Sin INTI no hay industria nacional». Empresarios pyme nucleados en Industriales Pymes Argentinos también pidieron restituir las funciones eliminadas, por considerarlas clave para sostener la producción y las exportaciones del sector industrial.

Los propios trabajadores advierten que, de profundizarse el recorte, el INTI podría llegar a un nivel de personal menor al de la década de 1980. Es el mismo patrón que ya documentan en el CONICET, donde becarios como Débora Décima o Mariel Bleger describieron la disyuntiva de «abandonar el trabajo o abandonar el país» ante la falta de continuidad laboral para quienes terminan su formación científica.

Glosario

  • CONICET: Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, el principal organismo público de ciencia de Argentina, que financia becas y sueldos de investigadores.
  • INTI: Instituto Nacional de Tecnología Industrial, el organismo público que certifica la calidad y el correcto funcionamiento de instrumentos y productos usados por la industria y el comercio.
  • Becario posdoctoral: investigador que, después de terminar su doctorado, recibe una beca del Estado para seguir investigando antes de conseguir un puesto estable.
  • Metrología legal: el área técnica que controla que los instrumentos de medición (balanzas, surtidores, radares, alcoholímetros) midan de forma correcta y confiable.
  • Presupuesto en términos reales: el valor del dinero público descontando el efecto de la inflación, para saber si realmente aumenta o disminuye el poder de compra de ese gasto.

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