Buenos Aires abrió su tercer centro TUMO y ya es la única ciudad del mundo con esa red educativa completa

El viernes, en Chacarita, cientos de adolescentes empezaron a anotarse para aprender inteligencia artificial, cine o diseño 3D sin pagar un peso ni rendir examen de ingreso. Ese mismo día se inauguró el tercer centro TUMO de la ciudad, un modelo educativo nacido en Armenia que ahora suma tres sedes porteñas: ninguna otra ciudad del mundo tiene esa cantidad.

El viernes 31 de julio, a metros de la estación Federico Lacroze, el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri cortó la cinta de un edificio en Concepción Arenal 4271, Chacarita. Desde ese día, adolescentes de entre 12 y 18 años pueden cursar allí talleres gratuitos de inteligencia artificial generativa, programación, videojuegos, diseño 3D, fotografía, cine y música, sin examen de admisión ni matrícula.

Se trata del tercer centro TUMO de Buenos Aires. Junto a los de Barracas y Núñez, forman una red que puede recibir a más de 20.000 jóvenes por año. La nueva sede de Chacarita tiene capacidad para más de 7.300 estudiantes y cuenta con 18 talleristas, 26 coaches, un gerente de centro y un líder de equipo.

«Somos la única ciudad del mundo que tiene tres sedes TUMO. Por año van a pasar 20 mil chicos», dijo Macri en el acto de apertura. La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, agregó que el programa «representa una verdadera revolución en la forma en que pensamos la educación».

TUMO no nació en Buenos Aires. El modelo se creó en 2011 en Ereván, Armenia, impulsado por Sam y Sylva Simonian, junto a Marie Lou y Pegor Papazian. Según sus fundadores, la idea surgió porque después de la independencia de Armenia, en 1991, quedó expuesta una brecha de innovación y creatividad entre los adolescentes del país, y decidieron crear un programa educativo digital gratuito para cerrarla.

Desde entonces, TUMO se expandió a ciudades como París, Berlín, Lisboa, Kiev y Beirut, y hoy reúne a más de 35.000 adolescentes por semana en sus centros de todo el mundo. Buenos Aires fue la puerta de entrada a América: el primer centro abrió en junio de 2025 en el Centro Metropolitano de Diseño de Barracas, y fue, según el propio Macri en aquella inauguración, posible «gracias a la comunidad armenia» radicada en la Argentina, una de las más numerosas fuera de Armenia. El segundo centro abrió meses después en el Parque de Innovación de Núñez, con capacidad para 5.000 jóvenes.

La apertura de Chacarita no es un hecho aislado. En abril de 2026, TUMO desembarcó también en Uruguay, con un centro gratuito para adolescentes en Montevideo, en el marco de la misma expansión regional. Y en la propia Buenos Aires, el Gobierno porteño ya había habilitado el uso de Gemini, la inteligencia artificial de Google, en las escuelas primarias públicas desde quinto grado, con 1.600 docentes capacitados y unos 144.000 estudiantes alcanzados. TUMO amplía esa apuesta hacia el nivel secundario y hacia una enseñanza más práctica y autogestionada.

La metodología de TUMO combina autoaprendizaje con talleres presenciales. Cada estudiante elige tres áreas temáticas y avanza a su propio ritmo, guiado por mentores, en ocho sesiones de dos horas por curso, fuera del horario escolar. No hay exámenes de ingreso ni clases obligatorias: cada adolescente arma su propio recorrido.

Las inscripciones para la sede de Chacarita están abiertas en el sitio oficial de TUMO Argentina. Con dos antecedentes ya en funcionamiento y una tercera sede recién estrenada, el desafío que sigue siendo motivo de debate público en el país —cómo se enseña con inteligencia artificial y quién accede a esa formación— vuelve a tener, al menos en la Ciudad de Buenos Aires, una respuesta concreta y gratuita.

Glosario

  • TUMO: Modelo educativo gratuito nacido en Armenia en 2011, pensado para que adolescentes de 12 a 18 años aprendan tecnología y artes creativas por su cuenta, con ayuda de mentores, fuera del horario escolar.
  • Inteligencia artificial generativa: Tipo de inteligencia artificial capaz de crear textos, imágenes, sonidos o videos nuevos a partir de lo que aprendió de grandes cantidades de datos.
  • Aprendizaje autónomo (self-learning): Forma de estudiar en la que la persona elige qué temas ver y a qué ritmo avanzar, en lugar de seguir una clase tradicional con un programa fijo para todos.
  • Economía del conocimiento: Sector de la economía que genera valor a partir de la creatividad, el conocimiento técnico y la tecnología, como el software, los videojuegos o el diseño digital.

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