Tenía 99 años y hasta el final firmaba proyectos de ley. El 1 de agosto de 2011, hace 15 años, murió en Buenos Aires Florentina Gómez Miranda, la abogada radical que en ocho años como diputada nacional presentó más de 150 proyectos para que las mujeres dejaran de ser, ante la ley, menores permanentes. Fue la primera mujer velada en el recinto del Congreso Nacional.
El 1 de agosto de 2011, en Buenos Aires, murió Florentina Gómez Miranda, exdiputada nacional por la Unión Cívica Radical, a los 99 años. Su cuerpo fue velado en el Congreso, algo que ninguna mujer había recibido antes, y luego descansó en el panteón de los Caídos de la Revolución del ’90, en el cementerio de la Recoleta: otra vez, la primera mujer en lograrlo.
Habían pasado 15 años de aquel 1 de agosto hasta hoy.
Gómez Miranda nació en Olavarría en 1912, se recibió de maestra a los 17 años y de abogada en la Universidad de La Plata en 1945. Fue diputada nacional entre 1983 y 1991, en los primeros años de la vuelta a la democracia. Desde la Comisión de Familia, Mujer y Minoridad, que ella misma creó y presidió, impulsó más de 150 proyectos de ley para modificar un Código Civil que, hasta entonces, dejaba a las mujeres casadas en una situación de subordinación legal.
Antes de su labor, la patria potestad de los hijos era solo del padre, no existía el divorcio vincular (apenas la separación, sin posibilidad de volver a casarse) y una mujer casada perdía su apellido de soltera. Gómez Miranda puso esos temas —tabú para buena parte de la dirigencia política de la época— en el centro del debate legislativo.
De ese trabajo salieron, entre otras, la ley de patria potestad compartida (1985) y la ley de divorcio vincular (1987), sancionada durante el gobierno de Raúl Alfonsín. También impulsó la pensión para el cónyuge divorciado, la igualdad de derechos para los hijos nacidos fuera del matrimonio y las pensiones para convivientes en pareja de hecho.
Su agenda no terminó ahí. Puso en discusión la ley de cupo femenino, que en 1991 —ya con ella fuera de la banca activa como impulsora directa, pero con el terreno preparado por años de debate— estableció que al menos el 30% de las listas legislativas debía integrarse con mujeres. Argentina fue el primer país del mundo en sancionar una ley de este tipo.
Gómez Miranda recibió, entre otros reconocimientos, la Banca de Oro en 1986 y el premio Alicia Moreau de Justo. En 2010, a los 98 años, se convirtió en la primera mujer distinguida como graduada ilustre de la Universidad Nacional de La Plata.
Sobre uno de los temas más sensibles de su tiempo, el aborto, dejó una frase que resume su método de trabajo: decía que no buscaba combatirlo con la ley, sino con educación sexual y anticoncepción. Esa distinción entre lo que se legisla y lo que se transforma con información fue, según relatan quienes reconstruyeron su historia, una constante en su forma de hacer política.
Su figura suele quedar a la sombra de otras dirigentes más citadas del feminismo argentino, pero buena parte del entramado legal que hoy ordena el divorcio, la crianza compartida y la paridad en las listas electorales tiene un antecedente directo en aquellos 150 proyectos presentados desde una banca de diputada, entre 1983 y 1991.
Glosario
- Patria potestad: es el conjunto de derechos y obligaciones que los padres tienen sobre sus hijos e hijas menores de edad (cuidarlos, educarlos, representarlos legalmente). Antes de 1985, en Argentina esa autoridad recaía solo en el padre.
- Divorcio vincular: es el divorcio que disuelve completamente el matrimonio y permite volver a casarse. Antes de la ley de 1987, en Argentina solo existía la separación, que no habilitaba un nuevo matrimonio.
- Ley de cupo femenino: norma sancionada en 1991 que obligó a los partidos políticos a incluir un mínimo de mujeres en sus listas de candidatos.
- Diputada/o nacional: persona elegida por voto popular para integrar la Cámara de Diputados, uno de los dos cuerpos que forman el Congreso de la Nación y sancionan las leyes.
