Estafas con inteligencia artificial: crece en Argentina el fraude que clona voces y rostros de figuras públicas

Un vecino de Rosario invirtió sus ahorros y hasta pidió préstamos después de ver un video hecho con inteligencia artificial donde, en apariencia, el empresario Marcos Galperín recomendaba una plataforma de inversiones. Meses después, el sitio desapareció con su dinero. Especialistas en ciberseguridad advierten que este tipo de fraude crece en el país y que cada vez es más difícil distinguir un video real de uno falso.

Un hombre de Rosario invirtió sus ahorros y pidió préstamos entre marzo y junio de este año para depositar dinero en una plataforma de inversiones que, según creyó, había sido recomendada por el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperín. La recomendación aparecía en un video generado con inteligencia artificial. En junio, la plataforma desapareció con todos sus ahorros y con las deudas que había contraído para seguir invirtiendo.

Todo empezó con un anuncio en redes sociales. Un supuesto asesor financiero, que se presentó como «Walter Hernández», contactó al hombre y lo guio para depositar dinero. Durante casi cuatro meses, la aplicación le mostró ganancias que nunca existieron. El caso quedó en manos de la fiscalía especializada en delitos informáticos, que sospecha que el dinero fue convertido a criptomonedas para dificultar su rastreo.

El video que lo convenció no era real. Estaba hecho con inteligencia artificial, una tecnología capaz de clonar la voz y el rostro de una persona a partir de pocos segundos de material disponible en internet. El propio Galperín tuvo que salir a desmentirlo públicamente en la red social X: «Este video es falso y está hecho con IA. Por favor no se dejen engañar».

El fenómeno no se limita a un caso aislado. El 29 de julio, el especialista en ciberseguridad Julio López explicó en una entrevista que este tipo de fraude ya afecta a jubilados, trabajadores, empresarios y profesionales jóvenes por igual. «No es la edad, no es la educación. Todos tenían buena educación», señaló, y relató otro caso: «Un amigo mío vio un reportaje falso con Marcos Galperín y puso treinta mil dólares». Según López, el problema central es que la tecnología avanza más rápido que la capacidad de las personas para detectarla: «El problema es cuando no podamos detectar que la voz está robotizada».

Los estafadores insertan estos videos falsos en formatos que imitan a programas de televisión o publicaciones periodísticas conocidas, lo que les da apariencia de legitimidad. Luego dirigen a la víctima hacia un sitio externo, difícil de rastrear para las autoridades, donde se piden datos bancarios para una «inversión inicial». Días después, esos sitios suelen desaparecer de internet.

Este tipo de maniobra se suma a otras alertas recientes. El 23 de julio, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) había advertido sobre estafas virtuales que permiten vaciar cuentas bancarias mediante aplicaciones de acceso remoto, y recordó que «los bancos y los organismos públicos no solicitan la descarga de aplicaciones externas como parte de ningún trámite». El organismo recomienda desconfiar de cualquier enlace o programa recibido por chat y, ante la sospecha de fraude, contactar al banco por sus canales oficiales y denunciar ante la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia.

López también señaló un obstáculo adicional: las plataformas de redes sociales demoran en eliminar el contenido reportado, lo que le da tiempo al fraude para captar más víctimas antes de ser dado de baja. A eso se suma que, según su relevamiento, en el sistema carcelario argentino no hay actualmente personas cumpliendo condena específicamente por este tipo de estafa, lo que refleja lo reciente y difícil de perseguir que resulta el delito.

Frente a este panorama, López recomienda algo simple: desconfiar de cualquier promesa de ganancias extraordinarias en poco tiempo. «Si te dicen que vas a triplicar en dólares en un mes, ni Warren Buffett hace eso», graficó. La recomendación general de los especialistas consultados coincide con la del BCRA: verificar siempre la fuente por canales oficiales antes de entregar dinero o datos personales, y reportar de inmediato cualquier contenido sospechoso.

Con la multiplicación de estas herramientas, es esperable que sigan apareciendo nuevos casos que usen la imagen de figuras públicas o de personas cercanas a la víctima. Los propios organismos de control, como el BCRA, ya vienen actualizando sus recomendaciones al ritmo en que cambian las técnicas de los estafadores.

Glosario

  • Deepfake: Video o audio falso creado con inteligencia artificial que imita de forma muy realista la voz y el rostro de una persona real.
  • Inteligencia artificial generativa: Tecnología capaz de crear contenido nuevo (imágenes, voces, videos) a partir de ejemplos que aprendió previamente.
  • Criptomonedas: Monedas digitales que no dependen de un banco central y que pueden dificultar el rastreo del dinero cuando se usan para ocultar movimientos ilegales.
  • BCRA: Banco Central de la República Argentina, el organismo que regula el sistema bancario y financiero del país.
  • Plataforma de inversión fraudulenta: Sitio o aplicación falsa que simula ser un negocio real para convencer a las personas de depositar dinero que luego no pueden recuperar.

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