Las ballenas volvieron a acercarse a la costa de Mar del Plata y los científicos explican por qué

Durante las vacaciones de invierno, turistas y vecinos que caminaban por la playa Luna Azul y Cabo Corrientes se encontraron con algo poco común hace apenas unas décadas: ballenas francas australes nadando a metros de la orilla. Especialistas del CONICET explican que el fenómeno, lejos de ser una rareza, es la señal de una recuperación que lleva 30 años en marcha.

En los últimos días de julio, varias ballenas francas australes fueron avistadas muy cerca de la costa marplatense. El 22 de julio, ejemplares se acercaron a la playa Luna Azul, camino a Camet, y se desplazaron a apenas entre 400 y 1.200 metros de la orilla. Dos días más tarde, otras dos ballenas fueron vistas nadando junto a la costa, y a fines de mes el espectáculo se repitió frente a Costa Esmeralda.

El biólogo Mariano Coscarella, especialista en mamíferos marinos del CONICET, explicó que estos avistamientos van a ser cada vez más frecuentes. «Es normal y cada vez va a ser más normal», señaló. Según detalló, la población de ballenas francas australes creció de manera sostenida en los últimos 30 años y eso hizo que la especie empiece a ocupar de nuevo zonas donde antes casi no se la veía, como las costas de Uruguay, Brasil, Chubut y Santa Cruz, además de Buenos Aires.

Estos gigantes marinos no eligen Mar del Plata al azar en esta época del año. Julio es parte de la temporada de migración que los lleva desde el sur de Brasil hacia Puerto Madryn, un recorrido que se extiende habitualmente entre mayo y agosto. La investigadora del CONICET Carolina De León precisó que julio es el mes en el que se concentra la mayor cantidad de avistajes en la zona, una «temporada alta» que se extiende hasta septiembre.

La recuperación tiene una historia detrás. Hace casi un siglo, la caza comercial de ballenas llevó a la especie al borde de la extinción: la población actual representa apenas el 10% de la que existía antes de que comenzaran las grandes cacerías. La prohibición de esa actividad, adoptada internacionalmente décadas atrás, fue el punto de partida para que la tendencia empezara a revertirse, algo que según Coscarella también benefició a otras especies como las ballenas jorobadas y las sei.

Los números respaldan esa recuperación. El último relevamiento realizado en Península Valdés, la zona de mayor concentración de la especie en el país, contabilizó 2.110 ballenas, uno de los registros más altos desde que se hacen estos censos. Aun así, la situación global de los mamíferos marinos sigue siendo delicada: uno de cada cuatro especies está considerada amenazada a nivel internacional.

Península Valdés, además de ser el principal punto de concentración de las ballenas en su época reproductiva, cuenta con zonas de navegación restringida, operadores turísticos capacitados y protocolos regulados para que la actividad de avistaje no comprometa la conservación de la especie. Ese esquema de turismo responsable es, para los especialistas, parte de lo que permite que la recuperación continúe sin nuevas presiones sobre los animales.

«La buena noticia es que cuando todos nos ponemos de acuerdo y decidimos que algo tiene que cambiar, la naturaleza responde», resumió Coscarella. Con la temporada de avistajes en su pico y varias ballenas ya registradas frente a las playas marplatenses, los especialistas anticipan que los encuentros entre estos animales y quienes caminan por la costa se van a seguir repitiendo en las próximas semanas.

Glosario

  • Ballena franca austral: especie de ballena que migra cada invierno hacia las costas de Argentina y Uruguay para reproducirse; se la reconoce por las callosidades blancas en su cabeza.
  • CONICET: Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, el principal organismo estatal argentino dedicado a la investigación científica.
  • Relevamiento: conteo o registro organizado que hacen los científicos para saber cuántos animales de una especie hay en un lugar determinado.
  • Especie amenazada: animal o planta cuya población es tan baja que corre riesgo de desaparecer si no se lo protege.

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