Esta semana, en las pantallas de bancos y casas de cambio de todo el país, un número volvió a inquietar: el dólar mayorista rozó los $1.500. El Banco Central salió a venderle contratos a futuro al mercado para evitar que lo cruzara, un día después de haber cortado, por primera vez en 2026, una racha de 135 jornadas seguidas comprando dólares.
El miércoles 29 de julio, el dólar mayorista cerró en $1.498, a solo dos pesos de tocar la barrera de los $1.500 que, según pudo confirmarse, el Gobierno quería evitar que se cruzara esta semana. Para lograrlo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que conduce Santiago Bausili, salió a vender contratos de futuros de dólar en lugar de intervenir directamente en el mercado de cambios.
La jugada llegó apenas un día después de otro hecho poco frecuente: el martes 28 de julio, el BCRA no compró un solo dólar en el mercado oficial. Así cortó una racha de 135 jornadas hábiles consecutivas comprando divisas, que había arrancado el 3 de enero de este año, en el marco de la llamada «cuarta fase» del programa monetario y cambiario del Gobierno.
Durante esos 135 días, el Central había sumado reservas por miles de millones de dólares, comprando en el mercado todos los días sin excepción. Solo en julio, el promedio de compras diarias había sido de unos 116 millones de dólares, por encima del promedio de 97 millones que el organismo venía sosteniendo en lo que va del año.
El propio BCRA explicó que ese martes hubo «compras fuertes del sector energético» que absorbieron los dólares disponibles y le impidieron seguir acumulando reservas. Es una explicación puntual, ligada a la demanda de las empresas de energía para pagar importaciones, y no implica, según lo informado, un cambio de rumbo en la política cambiaria.
Pero no fue la única razón detrás de la tensión de esta semana. De acuerdo con lo publicado por medios especializados, también pesó el vencimiento, a fin de este mes, de un bono atado al dólar conocido como D31L6. Ese instrumento aumentó la demanda de cobertura cambiaria por parte de inversores y empresas, y organismos públicos habrían actuado para evitar que la cotización se disparara justo antes de ese pago, lo que hubiera encarecido el costo de la deuda del Tesoro.
No es la primera vez este año que el Central recurre a este tipo de intervención indirecta. A principios de julio ya había vendido letras y contratos futuros para contener al dólar sin salir a vender divisas de sus reservas de manera directa. La estrategia de este miércoles repite ese mismo esquema: frenar la suba sin gastar dólares «de caja».
El esquema cambiario vigente establece una banda dentro de la cual el dólar oficial puede moverse. El techo de esa banda está fijado en $1.841,16, muy por encima del valor actual. Es decir, el dólar mayorista opera hoy casi 23% por debajo del límite superior permitido, lo que en principio le daría margen al Gobierno para dejarlo subir sin romper las reglas del propio esquema.
Mientras tanto, el resto de las cotizaciones también se movieron: el dólar oficial se vendía a $1.520 en el Banco Nación, el dólar blue a $1.570, el contado con liquidación (CCL) a $1.600 y el MEP a $1.533. La brecha entre el dólar oficial y el CCL se ubicó en 6,8%, y con el MEP, en 2,4%.
Que el dólar se mantenga estable no es un dato menor para la economía cotidiana. En Argentina, las subas del tipo de cambio suelen trasladarse rápido a los precios de los alimentos, los alquileres y otros bienes de consumo, un fenómeno que analistas vienen documentando durante los últimos meses en paralelo con el debate sobre el rebote de la pobreza. Contener al dólar antes del pago del bono, entonces, también es una forma de intentar cuidar la estabilidad de precios en el corto plazo.
Glosario
- BCRA (Banco Central de la República Argentina): es la entidad que regula la cantidad de dinero y dólares en el país y fija reglas para bancos y casas de cambio.
- Dólar mayorista: es el precio al que los bancos y grandes empresas compran y venden dólares entre sí, distinto del que paga una persona en el mostrador.
- Reservas: son los dólares y otros activos que el Banco Central guarda para poder responder a pagos y sostener la moneda nacional.
- Contratos de futuros: son acuerdos para comprar o vender dólares a un precio fijado hoy, pero que se pagan en una fecha posterior. Sirven para calmar expectativas sin usar dólares reales de inmediato.
- Banda cambiaria: es un rango de precios, con un piso y un techo, dentro del cual el Gobierno permite que se mueva el dólar oficial sin intervenir.
- Bono dólar-linked: es un título de deuda cuyo valor está atado a la cotización del dólar, por lo que su vencimiento puede generar mayor demanda de cobertura cambiaria.
- Brecha cambiaria: es la diferencia porcentual entre el valor del dólar oficial y el de otras cotizaciones, como el blue o el financiero.