La Argentina firmó en Japón una declaración de Estados Unidos para usar «superinteligencia» en la ciencia, pero no trae plata ni obligaciones, y el presupuesto 2027 para ciencia equivale a menos de un tercio de lo que manda la ley

El sábado, en una sala de Kioto, Japón, la secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología, Adriana Baravalle, puso a la Argentina en la lista de 17 países que apoyan la «Visión de Kioto para una Edad de Oro de la Ciencia». La declaración la impulsa la Casa Blanca y propone que la inteligencia artificial haga experimentos por su cuenta. No obliga a nadie a nada y no trae fondos. En la Argentina, mientras tanto, el Congreso discute un presupuesto científico muy por debajo de lo que fija la ley.

La Argentina se sumó a la «Kyoto Vision for a Golden Age of Science» (Visión de Kioto para una Edad de Oro de la Ciencia). Es una declaración internacional que impulsa la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, a cargo de Michael Kratsios.

La firma se hizo el sábado 4 de octubre en Kioto, Japón, durante el 23.° encuentro anual del STS Forum, un foro que reúne todos los años a ministros de ciencia, científicos y empresarios. El Gobierno argentino lo informó este lunes 5 de octubre.

La firmaron 17 países: Estados Unidos, Argentina, Bulgaria, Chile, Chipre, Alemania, Grecia, Indonesia, Italia, Japón, Kazajistán, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Polonia, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido. En toda América del Sur solo firmaron la Argentina y Chile.

**Qué dice la declaración**

Según el comunicado oficial de la Casa Blanca, el texto tiene tres partes.

La primera habla de cambiar las instituciones que hacen ciencia. Propone nuevas formas de financiar la investigación, como subsidios más largos, subsidios que se den más rápido y concursos con premios. También propone probar nuevas formas de organizar los centros de investigación.

La segunda parte es la central. Propone usar la «superinteligencia», es decir, una inteligencia artificial más capaz que las personas, para hacer «experimentos autónomos a gran escala». Así se llama a los experimentos que una máquina diseña y hace sola, sin una persona que los controle paso a paso. Los países se comprometen a ampliar el acceso de los investigadores a herramientas de inteligencia artificial, bases de datos científicos y poder de cómputo.

La tercera parte habla de formar talento: invertir en estudiantes y en investigadores jóvenes, con becas y programas compartidos entre países.

«La forma en que hacemos descubrimientos científicos cambió, y la Visión de Kioto es un reconocimiento de ese cambio y un llamado a la acción», dijo Kratsios.

**Lo que la declaración no tiene**

El comunicado de la Casa Blanca no menciona plata ni obligaciones que haya que cumplir. Es una declaración de intenciones: ningún país queda obligado a poner fondos ni a rendir cuentas por lo que haga o deje de hacer.

No es la primera vez en pocos días. El 1 de octubre, ccomusoc contó que Donald Trump y los dueños de las grandes empresas de inteligencia artificial firmaron en la Casa Blanca un código de una sola página que nadie está obligado a cumplir. La Visión de Kioto sigue la misma lógica, pero ahora para la ciencia y con otros gobiernos.

Desde Kioto, la Secretaría que conduce Baravalle informó que también hubo reuniones con representantes de Indonesia, Chipre, Tailandia y Kazajistán. Se habló de temas espaciales, observación de la Tierra y de los océanos, biotecnología y capacidades nucleares. El comunicado oficial no menciona acuerdos firmados ni montos. «Queremos una Argentina cada vez más integrada a las redes globales de ciencia, tecnología e innovación», dijo la funcionaria.

**La distancia con la ciencia argentina**

La declaración pide invertir en jóvenes investigadores y darles poder de cómputo. Eso choca con la situación del sistema científico argentino.

La Ley 27.614 de Financiamiento de la Ciencia, aprobada en 2021, fija cuánto tiene que invertir el Estado en ciencia cada año. Para 2027 manda destinar el 0,59% del Producto Bruto Interno (PBI). El proyecto de Presupuesto 2027 que el Poder Ejecutivo envió al Congreso asigna a la función Ciencia y Técnica unos 2,6 billones de pesos. Según los cálculos hechos sobre ese proyecto, eso equivale a alrededor del 0,18% del PBI. Es menos de un tercio de lo que exige la ley.

El 24 de septiembre, ccomusoc informó que el Gobierno había puesto a un comodoro de la Fuerza Aérea al frente de la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología, en un sistema que tiene la mitad de los fondos que tenía en 2023.

**Una alianza que ya tiene antecedentes**

La firma en Kioto se suma a otros pasos de acercamiento a Estados Unidos en temas de tecnología. En septiembre, ccomusoc contó que el acuerdo de infraestructura con Washington obliga a la Argentina a usar tecnología considerada «confiable» por ese país en redes y escáneres de Aduana. También contó que el embajador argentino en Washington pidió no regular la inteligencia artificial «hasta asfixiarla».

La Argentina sigue sin una ley que regule la inteligencia artificial. Tampoco hay una norma que diga quién controla ni quién responde cuando una máquina toma decisiones sola, algo que la Visión de Kioto propone llevar a los laboratorios.

**Qué puede pasar**

Como la declaración no obliga a nada, sus efectos dependerán de lo que cada país haga después. Para la Argentina, la discusión del Presupuesto 2027 en el Congreso va a mostrar si la firma de Kioto viene acompañada de fondos para becas, equipos y poder de cómputo, o si queda solo en el papel.

Glosario

  • Superinteligencia: inteligencia artificial que, en teoría, sería más capaz que las personas en casi todas las tareas. Hoy es un objetivo que buscan algunas empresas y gobiernos, no algo que ya exista.
  • Experimentos autónomos: pruebas científicas que diseña y hace una máquina sola, sin que una persona las controle paso a paso.
  • Poder de cómputo: la capacidad de las computadoras para procesar información. La inteligencia artificial necesita mucho y es caro.
  • STS Forum: foro internacional que se hace todos los años en Kioto, Japón, y reúne a ministros de ciencia, científicos y empresarios.
  • Declaración no vinculante: documento que expresa intenciones pero no obliga legalmente a cumplirlo ni prevé sanciones.
  • PBI (Producto Bruto Interno): el valor de todo lo que produce un país en un año. Se usa para medir cuánto invierte un Estado en relación con el tamaño de su economía.
  • Ley 27.614: ley argentina de 2021 que fija cuánto tiene que aumentar cada año la inversión del Estado en ciencia y tecnología, hasta llegar al 1% del PBI en 2032.

CCOMUSOC se sostiene con el aporte de quienes nos leen. Si te sirve, podés colaborar con un aporte mensual y acceder a contenido exclusivo y a la revista completa.

Apoyar a CCOMUSOC

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
0
Nos encantaría saber qué piensas, por favor comenta.x
()
x