En el hall de espera del segundo piso del Hospital Pedro de Elizalde, donde chicos y chicas esperan para entrar a Clínica Pediátrica y Neurología, se da un taller de arte. Unos pisos más allá, en el pabellón de Hemato-Oncología, sale al aire «Radio CUNA». Las dos cosas son parte de la Escuela Hospitalaria N.° 3, una de las tres escuelas porteñas que funcionan dentro de un hospital. Esta semana la recorrieron la ministra de Educación y el ministro de Salud de la Ciudad.
El jueves 8 de octubre, la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Mercedes Miguel, y el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, visitaron la Escuela Hospitalaria N.° 3 «Pedro de Elizalde». La escuela funciona dentro del hospital pediátrico del mismo nombre, en Montes de Oca 40, en el barrio de Barracas. Los acompañó la directora, Mabel Giraudo.
La escuela atiende a niñas, niños y adolescentes de nivel inicial, primario y secundario. Algunos están internados y otros van al hospital a hacer tratamientos sin quedarse a dormir. Según el Gobierno porteño, hoy tiene 260 estudiantes. El número cambia todo el tiempo, porque depende de cuánto dura cada internación o tratamiento.
Trabajan allí 35 docentes: maestras y maestros de grado, profesores de distintas materias y un equipo interdisciplinario. Da algo más de siete estudiantes por docente, una proporción mucho más chica que la de un aula común. Tiene sentido: en la escuela hospitalaria casi siempre se enseña uno a uno, al lado de la cama o en la sala de espera, y a cada estudiante se le arma una propuesta a medida.
**Una escuela que no reemplaza a la escuela**
La idea de fondo es que el chico o la chica no pierda el vínculo con su escuela de siempre. Por eso la escuela hospitalaria trabaja en conjunto con la escuela de origen de cada estudiante, sin importar de qué jurisdicción sea. Esto pesa mucho en un hospital pediátrico de la Ciudad, que atiende también a familias que llegan desde el conurbano y desde otras provincias.
Durante la visita, la ministra entregó al equipo directivo ejemplares de *El Bosque de las Decisiones*, una colección de cuentos sobre el cuidado personal y la toma de decisiones en el mundo digital. Ese material forma parte de la misma agenda que el Ministerio porteño viene llevando a las escuelas: la protección digital fue uno de los temas de la Semana del Bienestar Socioemocional, que ccomusoc cubrió el 29 de septiembre, y también de la última edición de «Educación en Perspectiva», dedicada a las pantallas.
**Un derecho que está en la ley**
La educación hospitalaria no es un programa voluntario ni un gesto solidario. La Ley de Educación Nacional N.° 26.206, de 2006, reconoce la Educación Domiciliaria y Hospitalaria como una de las ocho modalidades del sistema educativo argentino, en sus artículos 60 y 61. Su objetivo es garantizar la igualdad de oportunidades y que los estudiantes puedan seguir estudiando y, cuando sea posible, volver a su escuela.
En 2013, el Consejo Federal de Educación aprobó la Resolución 202, que ordena cómo funciona la modalidad en todo el país. En 2022, la Resolución 425 sumó pautas para los casos que la norma anterior no cubría.
**Pocas escuelas, en pocos hospitales**
Según la oferta educativa oficial de la Ciudad, en todo el territorio porteño hay tres escuelas hospitalarias. Están en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez (N.° 1), en el Hospital Garrahan (N.° 2) y en el Elizalde (N.° 3). Reciben a estudiantes internados por más de 15 días en esos tres hospitales o que se atienden allí de forma ambulatoria.
Además hay dos escuelas domiciliarias que se reparten los 21 distritos escolares de la Ciudad. Sus docentes van a enseñar a casas particulares, hospitales, hoteles, pensiones y hogares cuando un estudiante no puede ir a clases por razones de salud, por un tiempo o de forma permanente.
**Una historia que empezó en la Ciudad**
Según documentos oficiales de la modalidad, la historia arrancó en Buenos Aires: el 1 de abril de 1922, por iniciativa del médico Ricardo Gutiérrez, se nombró a la primera maestra en el Hospital de Niños. Con el tiempo, la experiencia se extendió al Elizalde.
El hospital donde hoy funciona la Escuela N.° 3 tiene una historia todavía más larga. Según el Gobierno porteño, es el hospital pediátrico más antiguo del continente americano: lo fundó en 1779 el virrey Juan José de Vértiz como Casa de Niños Expósitos, el lugar donde se recibía a bebés abandonados. Está en su ubicación actual desde 1873 y depende de la Ciudad desde 1963.
**Lo que está en juego**
Para un chico con una enfermedad larga, como las que se tratan en Hemato-Oncología, un año de tratamiento puede significar un año sin escuela. La escuela hospitalaria existe para que eso no pase: para que, cuando reciba el alta, pueda volver a su aula sin haber perdido el año ni a sus compañeros. Que una radio escolar salga al aire desde un pabellón oncológico muestra que, para esos estudiantes, la escuela también es un lugar donde seguir siendo chicos.
Glosario
- Escuela hospitalaria: escuela pública que funciona dentro de un hospital y da clases a chicos y chicas internados o en tratamiento, para que no pierdan su escolaridad.
- Escuela domiciliaria: escuela cuyos docentes van a enseñar a la casa o al lugar donde está el estudiante cuando una enfermedad no le permite ir a clases.
- Escuela de origen: la escuela común donde el estudiante está inscripto y a la que vuelve cuando termina su tratamiento.
- Atención ambulatoria: cuando una persona va al hospital a atenderse o hacer un tratamiento pero no queda internada.
- Hemato-Oncología: área de un hospital que trata enfermedades de la sangre y distintos tipos de cáncer.
- Modalidad educativa: forma especial que adopta la escuela para atender situaciones particulares, como la educación hospitalaria, la rural o la de adultos.
- Consejo Federal de Educación: organismo donde el Ministerio de Educación nacional y los ministros de todas las provincias y de la Ciudad acuerdan reglas comunes para la educación del país.
- Jurisdicción: cada provincia, o la Ciudad de Buenos Aires, que administra su propio sistema de escuelas.
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