Desayuno, almuerzo y cena durante cinco días, y una merienda extra para chicas y chicos. Era lo que recibía cada familia que bajaba del barco en el Hotel de Inmigrantes de Retiro, según el Museo de la Inmigración de la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Ese derecho tiene un origen: la Ley 817 de Inmigración y Colonización, que el Congreso sancionó un día como hoy, hace 150 años.
El 6 de octubre de 1876 la Cámara de Diputados de la Nación le dio sanción definitiva a la Ley 817 de Inmigración y Colonización. Se la conoce como Ley Avellaneda, por el presidente de ese momento, Nicolás Avellaneda. Se promulgó el 19 de octubre.
Fue la primera ley nacional que reguló la llegada de migrantes al país. Y fue la primera que nombró como derechos lo que el Estado les debía a esas personas.
El trámite llevó más de un año. Según el registro de la Dirección de Información Parlamentaria de Diputados, el proyecto entró el 20 de septiembre de 1875. El Senado lo discutió artículo por artículo durante agosto de 1876. Las dos cámaras se devolvieron cambios hasta la votación final de aquel 6 de octubre.
**Qué derechos daba**
El artículo 14 de la ley enumeraba cuatro «ventajas especiales» para quien llegara a trabajar. La primera era ser alojado y mantenido a costa de la Nación. La segunda, ser colocado en el trabajo u oficio que eligiera. La tercera, ser trasladado gratis al lugar del país donde quisiera vivir. La cuarta, entrar sin pagar impuestos su ropa, sus muebles y sus herramientas de trabajo.
El artículo 45 fijaba el plazo: cinco días de alojamiento y comida pagados por el Estado después del desembarco. Si la persona se enfermaba gravemente, el Estado seguía pagando mientras durara la enfermedad. Las Oficinas de Trabajo tenían que buscarle empleo en esos primeros cinco días, «bajo las condiciones más ventajosas» posibles.
**Un país que se hizo con los que llegaron**
En 1869, el primer censo nacional contó 1.877.490 habitantes. El segundo, en 1895, contó 4.044.911. En menos de 30 años la población se duplicó, en buena parte por la inmigración.
Para recibir a tanta gente, la ley ordenó abrir casas de inmigrantes en Buenos Aires, Rosario y donde hiciera falta. Hubo hoteles en Córdoba, Paraná, San Juan, Santa Fe y Tandil, entre otras ciudades. El más grande se inauguró en enero de 1911 en Retiro. Podía alojar hasta 3.000 personas por día y funcionó hasta 1953. Según el museo que hoy ocupa el edificio, pasaron por ahí 1,5 millones de personas.
No fue el primer intento. En 1825, un grupo de británicos fue alojado en habitaciones del convento de los Recoletos. Pero, como señala el propio museo, antes de la ley los inmigrantes muchas veces quedaban desamparados por los incumplimientos del Estado y de los empresarios que los traían. La Ley 817 convirtió esa ayuda en una obligación del Estado nacional.
**Lo que la ley no decía en voz alta**
La ley también tenía límites. Se consideraba inmigrante a quien fuera menor de 60 años y pudiera «acreditar su moralidad». El proyecto de país de la época buscaba sobre todo inmigración europea.
Además, la ley iba de la mano con el reparto de tierras. El artículo 107 destinaba parte del fondo de tierras a la «reducción de indios». El Museo de la Inmigración lo dice sin vueltas: la «mal llamada Campaña del Desierto», que aniquiló a la población indígena, sumó 35 millones de hectáreas al mercado de tierras. Esa tierra se puso a producir con mano de obra mayormente inmigrante. Gran parte terminó en pocas manos y no en las de quienes la trabajaban.
Las puertas tampoco estuvieron abiertas para todos todo el tiempo. Según el mismo museo, la Ley de Residencia de 1902 y la Ley de Defensa Social de 1910 obligaron a los inmigrantes con actividad sindical a cuidarse para no ser deportados.
**De la ayuda al derecho humano**
Tuvieron que pasar 127 años para dar un paso más. El 17 de diciembre de 2003 el Congreso sancionó la Ley 25.871 de Migraciones. Su artículo 4 dice que «el derecho a la migración es esencial e inalienable de la persona» y que la Argentina lo garantiza «sobre la base de los principios de igualdad y universalidad». La Ley Avellaneda daba beneficios a quien el Estado elegía. La ley de 2003 reconoció un derecho para toda persona.
Ese piso volvió a discutirse. El 29 de mayo de 2025, el Decreto de Necesidad y Urgencia 366/2025 modificó la Ley 25.871 y limitó el acceso gratuito a la salud y a la universidad para las personas extranjeras que no son residentes permanentes. El 30 de junio de 2026 la Cámara Nacional Electoral declaró nulo ese decreto en lo referido a la ciudadanía. Con ese fallo, darla volvió a ser tarea de la justicia federal electoral y no de la Dirección Nacional de Migraciones.
150 años después, el edificio de Retiro sigue en pie como Museo de la Inmigración. Recuerda que el Estado argentino, desde 1876, tuvo por ley la obligación de recibir a quien llegaba con un plato de comida, una cama y un trabajo.
Glosario
- Sanción: es cuando el Congreso aprueba una ley en forma definitiva, después de que la votan las dos cámaras.
- Promulgación: es cuando el Poder Ejecutivo firma la ley ya sancionada y ordena que se cumpla.
- Colonización: en esta ley, el reparto de tierras públicas a familias para que se instalaran a vivir y producir en ellas.
- Oficina de Trabajo: oficina del Estado que buscaba empleo para las personas recién llegadas, según el oficio que quisieran hacer.
- Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU): norma que firma el presidente con fuerza de ley sin pasar antes por el Congreso. La Constitución solo lo permite en casos excepcionales y nunca en algunas materias, como la electoral.
- Ley de Residencia: ley de 1902 que permitía expulsar del país a extranjeros. Se usó sobre todo contra trabajadores que participaban en sindicatos y huelgas.
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